Las plantas aromáticas están de vuelta en nuestra alimentación, y no solo eso: su aplicación a la nutrición animal deja interesantes conclusiones.

Las plantas aromáticas y medicinales están de vuelta en nuestra alimentación

Desde que el médico y botánico griego Pedanio Dioscórides, que practicó la medicina en la Roma de Nerón durante el primer siglo de nuestra Era, escribiera su famoso tratado “De Materia Médica” hasta prácticamente mediados del siglo XX, las plantas aromático-medicinales (PAM) han sido la botica del mundo occidental durante casi 2000 años. Fue en 1928 cuando el médico y científico británico Alexander Fleming descubrió la penicilina, y aunque en un principio el descubrimiento quedo relegado, la presión de la II Guerra Mundial movilizó a los laboratorios farmacéuticos a la fabricación del antibiótico de forma industrial y a un precio razonable. Por este motivo, desde 1950, aproximadamente, han sido los antibióticos la casi exclusiva fuente de antimicrobianos y, sin ningún género de duda, los responsables del aumento de la vida media de la población mundial.

El romero (Rosmarinus officinalis) es un arbusto con distribución circunmediterránea que se distribuye por toda la península ibérica, exceptuando las zonas más frías y húmedas.

Sin embargo, hace ya algunos años que empezaron a encontrarse fenómenos muy evidentes de resistencias bacterianas a todas las familias de antibióticos conocidos, por el uso y abuso que se ha hecho de estos antimicrobianos, que ahora se controlan de una forma muy escrupulosa en medicina humana y han sido prohibidos como promotores de crecimiento en piensos de alimentación animal.

Esta es la razón por la que prácticamente todos los Centros de Investigación (nacionales y europeos) han vuelto de nuevo sus ojos hacia las plantas aromáticas productoras de principios activos, empezando por las de mayor tradición en la agricultura de secano, como el espliego, el lavandín, la salvia o el tomillo, o bien de las espontáneas que habitualmente se recolectan del monte, caso del romero. Por lo general, la producción de estas aromáticas se ha centrado en la obtención de aceites esenciales (volátiles) muy apreciados en perfumería y cosmética, pero el avance de la ciencia ha permitido identificar y extraer otros componentes de naturaleza polifónica con carácter biosaludable de aplicación, tanto en alimentación animal y humana, como por parte de la industria farmacéutica.

Pienso enriquecido con aromáticas que mejora la calidad de la carne de cordero

Entre los logros conseguidos en este campo destaca uno de los trabajos dirigidos desde el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario de Murcia (IMIDA), con la colaboración del Grupo de Investigación en Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Murcia, y una de las principales firmas fabricantes de extractos de romero a nivel mundial, Nutrafur S.A., (en la actualidad Frutarom).

Cordero Segureño de 22-25 kilos de peso vivo.

El potencial de las plantas aromáticas, además de su riqueza en aceites esenciales, se encuentra en los subproductos de la destilación, fuente importante de componentes polifenólicos con marcadas actividades antioxidantes, entre otras. Es por esto que la inclusión de hoja destilada de romero en los piensos de pequeños rumiantes (ovejas gestantes y corderos) supuso, en primera instancia, un logro importante en la mejora de la calidad y vida útil de la carne de cordero. Un siguiente paso consistió en el ajuste de dosis y elección de los componentes activos de mayor efectividad presentes en la hoja destilada de romero, como el ácido rosmarínico y los diterpenos ácido carnósico y carnosol.

En este caso se le suministró exclusivamente al pienso de los corderos, con el fin de abaratar costes, a pesar de haber sido comprobada la transmisión de los antioxidantes de la leche materna a la carne del cordero vía lactación, lo que autentifica la  biodisponibilidad de los polifenoles del romero. El resultado de estas investigaciones permitió el registro de una patente compartida entre el IMIDA, la Universidad de Murcia y la empresa Nutrafur S.A., productora esta última de un extracto tipificado de romero. Como conclusión destacar el aumento en la vida comercial de la carne refrigerada y envasada, con un retraso de 8 días en el deterioro del color, tras la ralentización de la oxidación de lípidos y proteínas y del crecimiento de la microflora alternante.

Detalle de la conservación de la carne de cordero almacenada procedente de animales alimentados con piensos enriquecidos con antioxidantes naturales de romero (control frente a dos dosis de extractos).
Foto cedida por el Departamento de Tecnología de Alimentos de la Universidad de Murcia, donde se puede ver el cómo se mantiene el color, por efecto de los antioxidantes naturales cuando en la alimentación de cordero se han introducido dos dosis diferentes de extracto de romero.

Además de estos efectos beneficiosos sobre la vida útil de la carne de cordero enriquecida con antioxidantes naturales procedentes de plantas aromáticas, el de poder incorporar el romero como un nuevo cultivo de secano, así como el derivado de dotar al dicho cultivo de romero de un valor añadido después de la obtención del aceite esencial.

José Antonio Sotomayor

Ingeniero Agrónomo de Sembralia.

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