Lichi

El litchi es uno de los cultivos tropicales que más aceptación tiene en la llamada costa tropical española.

Esta semana, en el consultorio agronómico gratuito de Sembralia se han interesado por el cultivo de este frutal. José Antonio Sotomayor (ingeniero agrónomo) nos da las claves para su correcto cultivo, y algunos datos interesantes sobre su origen.

El litchi (Lichi chinesis), también llamado cereza de la China o simplemente lichi, se empezó a cultivar en España en los años 70 cuando fue introducido en las Islas Canarias. Posteriormente, en la misma década, el litchi se extendió a la Costa del Sol malagueña, en la que se sigue cultivando hasta el día hoy. Las temperaturas cálidas y libres de heladas de la zona ayudan a la implantación del cultivo del lichi, ya que durante los primeros años de los árboles las temperaturas cercanas a cero grados afectan mucho a su desarrollo y, en árboles adultos de lichi, las bajas temperaturas provocan el aborto de las flores y la caída de los frutos jóvenes.

Flor del litchi.

Pautas para el correcto abonado del litchi

Para el abonado del litchi hay que hay que tener en cuenta ciertos aspectos, sus raíces son muy sensibles a quemaduras por lo que es recomendable aportar el abonado sobre el suelo y a unos 25-35 cm de las raíces, en caso de riego por goteo no existe problema en incorporarlo mediante abonos solubles.

En los árboles jóvenes recién implantados se desaconseja el abonado del litchi, exceptuando el abonado de fondo, que debe consistir en una vez que el cultivo esté establecido en fomentar el desarrollo vegetativo, en aportar grandes cantidades de nitrógeno y de materia orgánica, las dosis del mismo dependerán del tipo de suelo, por lo que siempre es recomendado un análisis de suelo para un correcto plan de abonado, pero como recomendación general se puede hablar de 5 kg de estiércol por metro cuadrado.

El litchi es un árbol de hoja perenne de tamaño medio, que puede alcanzar una altura de 12 m. Forma una densa copa redondeada.

A partir de la entrada en producción del árbol del lichi (esto es, entre el tercer y cuarto año) convienen abonar con unas dosis de 80 kg de N, 50 kg de P2O5 y 200 de K2O, por término medio, desde el momento de la floración hasta el mes posterior a la cosecha, esto es normalmente desde finales de marzo a hasta finales de septiembre, incentivando así la floración frente al crecimiento vegetativo del árbol del lichi. Estos abonados deben complementarse con aplicaciones foliares de microelementos como hierro, zinc, magnesio, boro o cobre. Los mayores aportes de nitrógeno se deben realizar el mes siguiente a la cosecha.

Fruta tropical aromática

La fruta del lichi es una drupa ovoide, acorazonada o casi redonda de unos 2,5 cm de diámetro o mayor. La parte exterior (epicarpio) es de color rosa intenso a rojo, de textura lisa o rugosa con protuberancias; fina y fácil de retirar. El mesocarpio (interior) está formado por una pulpa jugosa blanca y translúcida, de sabor dulce y fragante.

Más información…

Para ampliar la información sobre el lichi, en el departamento de Fruticultura Tropical del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias publicaron en 2011 un artículo que habla del litchi, y de sus peculiaridades como cultivo, de una manera más extensa.

José Antonio Sotomayor

Ingeniero Agrónomo de Sembralia.

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