¿Qué tengo que hacer? Esa es la pregunta que todos los que producimos hortalizas nos hacemos y seguro que tú también, cuando vemos que se avecinan las bajas temperaturas. Sufrir un daño por frío o por congelación en cualquier hortaliza bajo invernadero, es considerado uno de los principales hechos de estrés abiótico que afecta de manera directa al rendimiento del cultivo.

Es verdad que, los invernaderos ofrecen un mayor control de las condiciones térmicas para los cultivos hortícolas. A pesar de ello, los cultivos protegidos pueden sufrir los efectos de las bajas temperaturas, en especial, si se produce la denominada ‘inversión térmica’, donde la temperatura del interior del invernadero se mantiene más baja que la del exterior.

No obstante, los daños por estrés térmico en las hortalizas en invernadero están sujetos a la capacidad de resistencia de cada tipo de hortalizas y su variedad.

En este post vamos a contarte cuales son los bioestimulantes agrícolas que te van a ayudar a combatir el estrés por frío y evitar los daños que este pueda causar en tus cultivos hortícolas.

Antes de esto, veamos ¿Qué es el stress por frío?

Stress vegetal por frío en cultivos en invernadero

Una hortaliza en invernadero se desarrolla de manera óptima dentro de un rango de temperatura mínima y máxima. Esto lo tenemos claro.

Y, es muy común que la planta pueda sufrir un episodio de estrés con bajas temperaturas. Esto, afecta directamente al fruto, tanto en su calidad, como en su sabor y producción.

El frío llega a alterar la bioquímica y biofísica de la membrana celular, razón por la cual, la misma se endurece y se vuelve menos permeable, impidiendo la entrada de agua y de nutrientes. Todos estos hechos, provocan una reducción metabólica, respiratoria y fotosintética.

Dicho de otro modo, tanto la absorción de agua, la asimilación de sustancias nitrogenadas, la síntesis de proteínas, así como la recepción de potasio y fósforo se realizan con lentitud. Hay una disminución de la fluidez de las membranas.

Coexisten hortalizas que suelen ser tolerantes a ciertos cambios de temperatura y otras que no, afectando las etapas reproductivas y alteración del proceso de fecundación.

La elección del lugar de producción, de cultivares más resistentes a heladas, correctas prácticas de manejo, la fertirrigación y el uso de bioestimulantes agrícolas, permitirán reducir los efectos provocados por bajas temperaturas.

¿Qué pasa dentro de la planta cuando sufre estrés por frío?

Cuando un cultivo hortícola experimenta bajas temperaturas se produce un incremento de la concentración de aminoácidos, potasio y azúcares al interior de la célula para reducir los espacios libres en el protoplasma y evitar la formación de un mayor número de cristales de hielo.

Bioestimulantes para el estrés por frío en invernadero

Si planificas de manera correcta el uso de bioestimulantes en periodos de bajas temperaturas, brindas las ventajas que tu cultivo hortícola necesita para hacer frente a las condiciones de estrés.

Toma en cuenta estas consideraciones sobre los bioestimulantes:

  • Los aminoácidos en condiciones de estrés abiótico son fuentes energéticas utilizadas en la respiración de mantenimiento.
  • Los aminoácidos ayudan a la planta a regresar a un estado óptimo para el desarrollo y crecimiento de órganos vegetales.
  • La fertilización con Calcio, Boro y Zinc mejoran las condiciones de paredes y membranas celulares.
  • Realizar un abonado equilibrado con bioestimulantes especializados, colabora en la protección del cultivo y evita que sufra daños por heladas o bajas temperaturas.
  • El silicio refuerza las paredes celulares y brinda rigidez a las membranas y espesor a las hojas.
  • Los bioestimulantes aumentan la capacidad del cultivo de absorber la luz para la fotosíntesis.

4 Usos de Bioestimulantes Agrícolas para Combatir el Estrés por Frío

 

1.     Ácidos húmicos

  • Son una fuente energética directa para los cultivos bajo invernadero, debido a que su biodegradación por los organismos del suelo en momentos de elevado consumo energético, provocan beneficios en el rendimiento y calidad del producto final e incluso, en situaciones de estrés.

2.     Aminoácidos para el frío

  • Generan una estimulación energética en los momentos de mayor demanda del cultivo.
  • Promueven la síntesis de proteína e intervienen en procesos claves, para beneficiar la síntesis de fitohormonas y clorofila.
  • Aumentan la circulación de savia.
  • Reducen el tiempo demandado por la planta para la cicatrización de los tejidos vegetales, dado su capacidad como regenerador citológico.

3.     Algas para superar el estrés por bajas temperaturas

Los bioestimulantes agrícolas a base de hidrolizado de proteínas de distintas microalgas, tienen un elevado contenido en aminoácidos libres, polisacáridos, fitohormonas, oligoelementos y antioxidantes, que son un complemento clave para potenciar la autodefensa de las plantas frente al frío y provocar incremento del rendimiento de cultivos hortícolas bajo invernadero.

4.     Bioestimulantes como enraizantes

  • Una mezcla de microorganismos que activa el desarrollo radicular y vegetativo.
  • Estimulan la actividad de la fauna y flora microbiana propia del suelo, sumado a que provocan una competencia interespecífica por el espacio.
  • Son un protector radicular que fortalece el sistema de defensa de las plantas, mientras que estimula al cultivo para superar el ataque de patógenos, enfermedades del suelo y factores abióticos.

En resumen, anticiparte a las bajas temperaturas a las que tendrá que enfrentarse tu cultivo y seleccionar de manera estratégica cuáles serán los bioestimulantes que utilizarás en la campaña, será un acierto. Sobre todo, porque como te hemos explicado, tu cultivo reducirá o evitará los efectos de estrés por frío.

Y ya sabes, esto será un punto a favor para tu bolsillo.

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