En una fruticultura cada día más competitiva todo agricultor debería gestionar sus recursos de forma precisa, entre ellos, los fertilizantes.  Abonar las frutas de hueso o frutas de pepita con los nutrientes que la plantación requiera, en el momento oportuno y, teniendo en cuenta las necesidades del cultivo, los aportes nutricionales del suelo y el tipo de abono a utilizar, es un punto clave para generar un Plan de abonado específico y rentable para tu explotación agrícola.

El cultivo de los frutales de hueso y pepita requiere de elementos nutricionales para un correcto desarrollo y potenciar los rindes. Aunque la cantidad de nutrientes que necesita cada tipo de fruta es diferente, todos son esenciales para el crecimiento correcto del cultivo y, la falta o exceso de alguno de ellos generaría inconvenientes irreversibles en el ciclo del cultivo.

Te detallamos algunos parámetros que te va a interesar conocer con relación a la cantidad de nutrientes a aplicar en tu cultivo:

  1. El nivel de fertilidad o el estado nutricional de nuestro suelo.
  2. La interrelación existente entre los nutrientes del medio de cultivo.
  3. La eficiencia del tipo de fertilizante utilizado.
  4. La extracción de nutrientes que realiza tu cultivo en cada fase.

Ya sabes, para alcanzar una carga óptima de frutos en el árbol y conseguir un buen tamaño y calibre, es fundamental elegir el fertilizante adecuado que asegure un alto rendimiento en tus frutales.

Es importante que estructures bien tu plan de abonado para adecuar la incorporación de nutrientes a los requerimientos de los cultivos y, de este modo, maximizar el aprovechamiento de estos.

Tras una buena elección del fertilizante a utilizar, es factible que puedas influir en el número de frutos por árbol, así como también, en el tamaño del fruto. Eso sí, esto si sigues una gestión profesional de la nutrición vegetal.

También debes tener en cuenta otros aspectos:

  • Riego
  • Poda
  • Orientación
  • Tipo de suelo (pH)
  • Densidad de plantación
  • Uso de fungicidas e insecticidas
  • Equilibrio entre la carga del árbol y el tamaño del fruto

Incrementar el rendimiento en frutales de hueso y frutales de pepita

Con una nutrición equilibrada de fertilizantes optimizarás el rendimiento y disminuirás la posibilidad de excesos de nutrientes que pueden llegar a afectar de forma directa a la planta y al medio ambiente.

¿Para qué sirve cada fertilizante?

Para comprender mejor cómo debes abonar las frutas de pepita y carozo, es conveniente comenzar por entender cuáles son los principales elementos nutritivos (nitrógeno, fósforo y potasio), qué función ejercen cada uno de ellos y en qué etapa son necesarios.

Nitrógeno y potasio:

  • Engorde
  • Crecimiento foliar
  • Cuajado de los frutos
  • Tamaño de fruto
  • Claves para estimular brotes
  • Maximizan el crecimiento temprano del árbol, rendimiento y peso

Fósforo

  • Crecimiento temprano
  • Enraizamiento
  • Crecimiento foliar
  • Floración
  • Cuajado
  • Rendimiento

Calcio: asegurar un desarrollo sano de la masa foliar

Magnesio, hierro y manganeso: brindan actividad fotosintética y aportan al cuajado y retención de los frutos en el árbol.

Boro y zinc: importantes durante la floración.

Prácticas para incrementar el rendimiento en frutales

Aquí, vamos a mencionarte las más importantes:

  • El agua no debe ser un factor limitante.
  • Con la poda podrás lograr un equilibrio entre hojas y número de frutos.
  • Los frutales de hueso prefieren un suelo ligeramente ácido a neutro (pH entre 5.8 y 7.0)
  • La densidad de plantación y orientación de los árboles son factores críticos para alcanzar las metas potenciales de producción.
  • Hacer un buen uso de fungicidas e insecticidas, en el momento oportuno y con las dosis adecuadas.

Momento de abonado de frutales

Los abonos para árboles frutales son factibles de ser utilizados por lo menos en tres momentos:

  • Abonos para la preparación de la tierra previa a la siembra o al plantar el árbol.
  • Abonos para el mantenimiento vegetativo (crecimiento y desarrollo de la planta).
  • Abonos para la floración, polinización, cuaje y desarrollo del fruto.

3 formas de aplicar el abonado en frutales

  1. Abonos al suelo: el mejor momento de abonar es cuando se va a iniciar la brotación del árbol. Siempre es conveniente aprovechar los periodos de lluvias, para que el abono se disuelva.
  2. Abonados foliares: también podemos optar por esta forma de fertilizar, ya que la mayoría de los frutales admiten bien el uso de abonado foliar. La absorción de los nutrientes por hoja es elevada si la temperatura es suave y la humedad ambiental es alta.
  3. Fertirrigación: es el mejor método de abonado. Podemos suministrar el abono en el momento ideal de cada etapa fenológica del árbol, aumentando de esta manera su eficacia.

Importancia del abonado con calcio y potasio en la maduración y engorde de los frutos de pepita y de hueso para mejorar la calidad

En las diferentes etapas fenológicas del cultivo de los frutales de pepita y hueso existen determinados elementos nutricionales que son esenciales y estratégicos para conseguir resultados rentables y frutos de calidad. Estamos hablando de los elementos calcio y potasio.

Ambos nutrientes actúan de manera positiva en la calidad, engorde y la maduración de los frutos tanto en frutas de hueso como de pepita.

La tecnificación del cultivo de frutales y la exigencia profesional del agricultor hace que no solo se conforme con rendimiento, sino que, además, busca obtener una producción de frutas de alta calidad.

Esto se debe a un motivo claro: en un mercado feroz y competitivo, es un atributo de precio haber cosechado una fruta de calidad.

Por ello, el abonado en las etapas y procesos de maduración y engorde de los frutos cobra verdadera importancia. Entran en juego las propiedades organolépticas, visuales y, la vida útil post cosecha de la fruta.

Pero espera, que esto no es todo. Te proponemos profundizar un poco más sobre la importancia del calcio y el potasio y cómo estos nutrientes influyen en el rendimiento productivo y en la calidad de cosecha.

El CALCIO

El calcio (Ca) es uno de los tres nutrientes secundarios, junto con el magnesio (Mg) y el azufre (S) que requieren las plantas para desarrollarse de forma vigorosa.

Aunque estos no sean nutrientes primarios, tales como el nitrógeno (N), el fósforo (P) y el potasio (K), no debes subestimar el término “secundario” en el sentido de darle una menor consideración en comparación con un nutriente primario.

Los nutrientes secundarios son fundamentales para el crecimiento óptimo de la planta, pero, se requieren en menor cantidad que los nutrientes primarios.

El calcio es nutriente determinante de la calidad final de la fruta. Entre otras cosas ayuda a:

  • Promover el alargamiento celular
  • Aumentar la conservación
  • Brindar un mayor peso al fruto
  • Aportar un mejor cuaje
  • Ayudar a superar el estrés sufrido por el árbol
  • Intervenir en la regulación estomática
  • Generar frutos más uniformes
  • Fortalecer la estructura de la pared celular.  Sumar dureza
  • Participar en los procesos enzimáticos y hormonales
  • Ayudar a proteger la planta contra las enfermedades
  • Esencial para la calidad de la fruta.

Nota: para garantizar la presencia de calcio, es preciso estimular el sistema radicular, regular el vigor, efectuar una correcta fertilización y programar un riego controlado. Los excesos de nitrógeno (N), potasio (K) y magnesio (Mg) son perjudiciales para la absorción del calcio, son antagonistas.

 El POTASIO

Otro nutriente esencial para alcanzar los objetivos de rendimiento y calidad que estás buscando en tu producción de frutas, es el potasio. El potasio afecta la forma, tamaño, color y sabor de la planta y a otros factores clave atribuidos a la calidad del producto.

Los correctos niveles de potasio dentro de la estructura de las plantas son primordiales para avanzar en todo lo relacionado con el correcto desarrollo de este. Es imprescindible planificar una estrategia de abonado precisa, eficaz y en línea con la necesidad de tu cultivo.

En la planta, el elemento potasio cumple un papel múltiple. Entre sus beneficios encontramos:

– Potenciar la actividad fotosintética

– Facilitar la síntesis de hidratos de carbono

– Favorecer la síntesis de lignina

– Es vital para la correcta floración del cultivo

– Generar la activación enzimática

– Favorecer la calidad de los cultivos

– Resistencia al estrés abiótico y biótico

Como habrás podido leer, existen muchos factores que actúan e intervienen en el crecimiento y la productividad de los frutales de hueso y frutales de pepita. Te animamos a conocer las fuentes de fertilizantes más utilizadas por los fruticultores profesionales. ¿Dónde? En Sembralia online.

Si los incorporas en tu estrategia de abonado de forma correcta, te pueden traer muy buenos resultados.

Ver Ahora