Los característicos olivos centenarios de España aúnan tradición y cultura, por eso son merecedores de formar parte de los Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial

La FAO (la agencia de Naciones Unidas para la agricultura y el desarrollo) ha incluído a los olivos centenarios españoles en una selección de elementos y paisajes que deben ser considerados Patrimonio Agrícola Mundial. Con esta designación se busca reconocer y proteger a estos elementos naturales que por sus particulares características son un ejemplo de tradición, patrimonio cultural, biodiversidad, historia…

Nuestros olivos robustos, y con una historia que contar, sin duda deben formar parte de esa selección de la FAO, que recibe el nombre de «Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial» (SIPAM). Algunos sistemas agrícolas se encuentran actualmente amenazados por muchos factores, incluyendo el cambio climático y la presión creciente sobre los recursos naturales. Como consecuencia, se abandonan las prácticas agrícolas tradicionales y se produce una pérdida drástica de variedades endémicas y locales (por la sustitución de cultivos, que aporten más rendimiento económico). Por eso la FAO busca preservar estos sistemas agrícolas centenarios, ya que constituyen la base de las innovaciones y tecnologías agrícolas actuales y futuras. Su diversidad cultural, ecológica y agrícola es aún palpable en muchas partes del mundo en las que se conservan como sistemas singulares de agricultura, que en el caso de los olivos españoles sigue patente en buena parte del territorio.

SIPAM, la designación de la FAO como Patrimonio Agrícola Mundial

Los SIPAM están situados en lugares específicos del mundo, donde aportan de forma sostenible múltiples bienes y servicios, alimentos y unos medios de subsistencia seguros para millones de pequeños agricultores. Los Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) son paisajes agrícolas excepcionales que combinan:

  • Biodiversidad
  • Tradición e historia
  • Ecosistemas únicos y resistentes
  • y un valioso patrimonio cultural

Desde los olivos centenarios de España (o milenarios, en algunos casos) hasta arrozales en terrazas Filipinas, los SIPAM contribuyen a la seguridad alimentaria y a preservar medios de vida, albergan una rica y única agrobiodiversidad, preservan los recursos naturales utilizando conocimientos tradicionales, ofrecen oportunidades en el sector del agroturismo a las comunidades locales. Los SIPAM son el resultado del correcto equilibrio entre los humanos y la naturaleza. Pero los cambios climáticos, sociales y económicos los están poniendo en riesgo. La FAO trabaja para mitigar estas amenazas y destacar los beneficios de los SIPAM. Preservar estos sistemas agrícolas ancestrales es esencial para el futuro de la agricultura.

¿Sabías que…?
  • Hay 50 SIPAM ubicados en 20 países diferentes, entre los que están los olivos centenarios de España.
  • Además, hay 6 SIPAM (ubicados en China, Filipinas, Tanzania, Emiratos Árabes Unidos, Irán y Corea) que también son Patrimonio Mundial de la UNESCO.
  • Desde su inicio en 2002, el programa SIPAM ha construido una sólida reputación local e internacional en los campos del patrimonio agrícola y el desarrollo agrícola.
  • Algunos sitios de SIPAM en China han adoptado nuevas tecnologías mediante la participación de empresas de comercio electrónico como Alibaba para promocionar sus productos de patrimonio agrícola a raíz de la denominación de la FAO.
Los olivos centenarios españoles se han ganado ser parte del Patrimonio Agrícola Mundial por su tradición y belleza.


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