Cuando tomamos la decisión de producir en el sector de olivares, además de pensar en los costes de la inversión, nos vienen a la cabeza otras cuestiones no menos importantes como, por ejemplo, las ventajas de aplicar un tipo de abono. Y uno de los más importantes a valorar es el uso de potasio en el cultivo del olivo.

Saber las características y ventajas de los nutrientes que aportamos a nuestro cultivo no es una opción, es una obligación.

Si ya has gestionado un plan de fertilización, es posible que conozcas algunos de los beneficios de aplicar potasio en el cultivo del olivo y el rol esencial que este nutriente tiene en el rendimiento final de tu explotación agrícola.

Si nunca has oído hablar de ellos, no te preocupes porque en este artículo vamos a resolver de manera práctica todas las dudas sobre el abonado con este fertilizante.

Necesidades nutricionales del olivar

Las necesidades totales de fertilizantes del cultivo del olivar responden a la cantidad de elementos nutritivos que el olivo requiere a lo largo de su ciclo vegetativo.

El olivo requiere fertilizantes para:

  • Desarrollar órganos vegetativos: raíces, tallos, brotes y hojas.
  • Crecimiento de órganos viejos permanentes: tronco y ramas.
  • Producir una abundante cosecha tanto en cantidad como en calidad.

El suelo no es capaz por si solo de dotar a una planta perenne de los nutrientes necesarios para su crecimiento y producción en el tiempo adecuado. Es por esta razón que, en el diseño de un plan de fertilización del olivar realizado por el agricultor, el técnico agrícola o ingeniero agrónomo, se debe analizar:

  • La fertilidad del suelo
  • El estado de nutrición del árbol
  • Las necesidades nutritivas del olivar
  • Las extracciones de nutrientes en relación con la producción esperada
  • Los nutrientes aportados por las reservas contenidas en tallos y hojas viejas.

¿Cómo aplicar abono al cultivo de olivos?

Hay que tener presente que los olivos crecen durante todo el año. Florecen en primavera y después dan sus frutos. Por esta razón, planificar un correcto abonado, etapa por etapa, es vital para el buen desarrollo del árbol del olivo y, claro está, para la obtención de un alto rendimiento.

Abonado del olivar en secano. Aplicación al suelo

En este tipo de abonado, el factor limitante es la escasez de agua. Dada la variabilidad de las producciones del olivar de secano, es importante programar el abonado. Hay que asegurar que el olivar aproveche el abono aportado en el suelo. Para conseguir esto, es preciso prever de forma conveniente el momento en el que se hará el abonado y, el tipo de abono a utilizar.

La forma tradicional de aplicar los fertilizantes al olivar de secano es aportándolos al suelo, para localizarlos cerca de las raíces absorbentes que se encuentran distribuidas en las calles del olivar en el horizonte superficial y después, enterrarlo mediante una labor de la tierra.

Olivar. Aplicación de fertilizantes

  • Fertilizantes sólidos nitrogenados simples o complejos: distribuirlos con abonadoras centrífugas, en superficie, por medio de las calles del olivar y, enterrarlos a continuación con una labor.
  • Fertilizantes líquidos neutros: se deben distribuir con maquinaria adaptada a las cubas que se usan para los tratamientos fitosanitarios.
  • Fertilizantes sólidos compuestos de “mezcla: permiten la aplicación de fórmulas específicas.

Abonado del olivar en regadío

Para este tipo de abonado, debes contar con la ayuda de una red de riego. Si quieres alcanzar altos rendimientos la mejor forma es el abonado de los olivos vía fertiirrigación, donde se produce la absorción de los nutrientes a través de las raíces. Si solo fertilizas de manera foliar, corres el riesgo de que se debiliten las raíces y se acorte la vida útil del árbol.

Fertirrigación en riego por goteo

La fertiirrigación en sistemas intensivos en los que el árbol del olivo dispone de agua de manera constante favorecerá un mayor crecimiento del cultivo, pudiendo seleccionar las aplicaciones en los momentos de máxima demanda y establecer pautas de abonado, para obtener como resultado buenos índices de producción.

Las cantidades de nutrientes N, P2O5 y K2O que se aporte de manera mensual por olivo a lo largo de la campaña de riegos no debe ser homogénea, ya que depende del momento del ciclo vegetativo en que se encuentren los árboles.

Si llevas adelante un plan de abono a través del agua de riego, ahorras en costes de aplicación de fertilizantes. Este sistema permite, además, establecer la pauta de abonado más precisa y en función de cada necesidad

 

Recomendaciones para el olivar de riego

  • No mover los goteros de sitio.
  • Fertilizar cada vez que se riega.
  • Son preferibles los riegos de alta frecuencia.
  • No dejar intervalos de tiempo de riego sin fertirrigar.
  • Los abonos líquidos son los más adecuados para este tipo de abonado.
  • En casos de problemas de salinidad, aplicar un tiempo de lavado al final del riego sin fertilizantes.
  • Abonar siempre que sea posible con soluciones ácidas (pH salida del gotero 6,5).

Aportación de abonos vía foliar en el cultivo del olivo

El árbol del olivo responde positivamente a las aportaciones de nitrógeno, potasio y microelementos (excepto el hierro) por vía foliar. El olivo tiene una hoja propicia que admite el abonado foliar.

Estas aplicaciones, se pueden sumar a los tratamientos de productos fitosanitarios (previa comprobación de la compatibilidad entre productos).

La absorción foliar de los nutrientes es favorable cuando:

  • La temperatura ambiental es suave
  • La humedad ambiente es elevada
  • El olivo tiene una proporción importante de hojas jóvenes

Cuando el cultivo de olivos se encuentra en el momento de brotación es viable incluir abonos foliares ricos en nitrógeno en los tratamientos de salida de invierno y primavera, para luego de un tiempo, sumar fósforo y potasio, con el objetivo de favorecer el cuaje y engorde de la aceituna.

  • Nitrógeno: se puede utilizar urea cristalina (concentración 2,5%), con un contenido en biuret inferior al 0,25%.
  • Potasio: cuando se aplica nitrato potásico las concentraciones oscilan entre 1,25% y 2,5%.

Breve apunte:

  • El uso de agentes mojantes favorece la adhesión del producto a las hojas y beneficia su absorción.
  • En los momentos de alta demanda, una suplementación foliar es conveniente.

Papel del nutriente potasio en el olivar

El potasio es el macroelemento esencial del olivar. Es el nutriente que en mayor cantidad extrae el cultivo del olivo, superando las necesidades que tiene este árbol del elemento nitrógeno. al es esto que, la extracción media de potasio para un olivo de 30 kg de producción corresponde a unos 560 gr / árbol aproximadamente.

Este macroelemento desempeña un rol importante en los procesos de la fotosíntesis y en la activación de numerosos sistemas y procesos enzimáticos donde su presencia es esencial. El potasio cumple una labor clave en el transporte de azúcares en la planta y en la transpiración.

La alta movilidad del potasio en la planta favorece que se traslade de célula a célula, o, de tejido viejo a nuevo.

¿Cuándo debo abonar con potasio?  

  • Final de verano. El potasio se aportará en mayor proporción a partir del endurecimiento del hueso hasta el final de verano.
  • Otoño. Para atender la alta demanda que supone la extracción de este nutriente por los frutos (efecto sumidero).
  • Si optamos por el abono foliar, la mejor época es la primavera, entre los meses de abril y julio, ya que la humedad ambiental es mayor y el árbol tiene más cantidad de hojas jóvenes.
  • En el caso del olivar en secano, el mejor momento para aplicar el abonado del olivo es al final del invierno, debido a que las lluvias facilitan la liberación de los nutrientes y la posterior absorción por las raíces.
  • El potasio es clave a partir del endurecimiento del hueso y el engorde del fruto.

Ahora, hablemos del olivar tradicional andaluz

 

Cuando hablamos del olivar tradicional andaluz es importante destacar que, al cultivarse en suelos arcillosos y calizos, el potasio queda retenido / bloqueado por las arcillas (pH alto) y por tanto no está disponible para la planta, dando lugar a grandes problemas desde el punto de vista de la nutrición, en especial, en los años de grandes cosechas.

Si a todo esto se le suma una baja pluviometría anual, con una sequía prolongada durante el otoño, la situación nutricional es aún más compleja.

 

Datos de interés:

  • En Andalucía, para evitar carencia de potasio, deberíamos mantener niveles superiores al 0,8%.
  • El consumo de potasio del árbol aumenta con el desarrollo del fruto.
  • Las aplicaciones foliares de Nitrato, Sulfato o Cloruro de Potasio en concentraciones entre el 1.5 y 2,5% p/v ayudan a solventar las carencias.

Niveles bajos de potasio en el olivo producen

  • Árboles más sensibles al frío, a la sequía y al ataque de hongos.
  • Necrosis en hojas.
  • Reducción del crecimiento vegetativo.
  • Hojas pequeñas con color atabacado en el ápice.
  • Defoliación de la planta en años de sequía prolongada.

10 ventajas de aplicar potasio en el cultivo de olivo

El potasio es un nutriente esencial y de gran valor para el cultivo del olivo. Es requerido en altas cantidades por su relación directa e influencia tanto en las fases del desarrollo vegetativo, como en el engorde del fruto y maduración de la aceituna.

Un óptimo aporte de potasio en cada etapa proporciona las siguientes ventajas para el olivar y su rendimiento:

  1. Acumulación de sustancias de reserva tanto en la madera como en las hojas del olivo.
  2. Acciona en el transporte de hidratos de carbono o asimilados, desde las hojas hacia las aceitunas.
  3. Incremento del calibre y del rendimiento graso en la aceituna.
  4. Una eficiente regulación del balance hídrico de la planta (en especial en el cultivo del olivar en secano).
  5. Actúa en la regulación del movimiento de agua en las células vegetales e interviene en las circunstancias de estrés hídrico.
  6. Favorece la resistencia a temperaturas extremas, tanto altas como bajas.
  7. Favorece los mecanismos de la resistencia natural de las plantas (a parásitos, enfermedades y salinidad del suelo).
  8. Colabora mejorando la eficiencia en la aplicación del nitrógeno.
  9. Previene el estrés provocado por la presencia de sodio y cloro.
  10. Mejora el tamaño y la calidad de los frutos.

Si lo que buscas es potenciar la calidad de tu aceituna y aumentar el rendimiento graso, el abono con potasio es tu mejor opción para lograrlo.

Esperamos que luego de este artículo donde te explicamos el rol del potasio como nutriente esencial en el cultivo del olivar, lo incorpores en tu plan de abonado y puedas sacarle el máximo partido.

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