Las aplicaciones de insecticidas, fungicidas, herbicidas, abonos foliares y bioestimulantes son imprescindibles para el correcto crecimiento y desarrollo de los cultivos agrícolas y la sanidad global de las plantas.

Dicho así, queda obvio. Pero, en la práctica ¿lo vemos tan claro?

El sector agrícola está en continuo avance, cada vez más profesionalizado. Y justamente es por esto por lo que necesitas conocer el funcionamiento de los productos fitosanitarios que se van a combinar, sus respectivos pH, la presencia de posibles incompatibilidades entre ellos, etc.; además de contar en tu porfolio de productos con un regulador de pH para agricultura.

Está claro que, con información técnica, conocimiento y con el uso de reguladores de pH, mojantes y un correcto orden de entrada de los productos a mezclar, puedes evitar desagradables imprevistos como la formación de precipitados, obturación de boquillas, etc.

En este artículo vamos a ver cuáles son los factores que debes tener presente con la aplicación de reguladores de pH en agricultura, para aumentar la eficacia de tus tratamientos.

Por cierto, para ayudarte ahorrar tiempo y dinero, te vamos a contar cómo medir el pH de una forma sencilla y económica.

¿Qué es el pH?

El término pH (potential of hydrogen en inglés, potencial de hidrógeno) es utilizado para medir la acidez o alcalinidad de una disolución o medio acuoso. El pH tiene una influencia directa en la disponibilidad de nutrientes para la planta:

  • Si el pH es muy bajo, muchos elementos no estarán disponibles.
  • El equilibrio del pH se encuentra entorno al valor 7 = neutralidad.
  • Si el pH es muy alto, habrá una deficiencia de fosfato y manganeso.
  • Un correcto control del nivel de pH en los tanques de fitosanitarios y fertilizantes y, por ende, en el agua de riego, es vital para la efectividad de los tratamientos, la capacidad de asimilación por parte del cultivo y en el tiempo de vida útil del principio activo aplicado.

El pH en el agua

El pH es una escala logarítmica de 0 a 14. Un pH de 7 es neutro, menor de 7 es ácido y mayor de 7 es básico o alcalino. Al ser una escala logarítmica es clave comprender que un pH de 6 es 10 veces más acido que un pH de 7.

Es probable que ya lo sepas, pero por si alguien lo ha olvidado, nunca está de más hacer un repaso: pH 7 = neutro. Una solución o caldo de fitosanitarios con pH mayor a 7 es alcalino y disminuye la vida media de los insecticidas, fungicidas, herbicidas, abonos foliares y bioestimulantes en pocos minutos. Como regla general, la mayoría de los fitosanitarios requiere pH ácidos (< 7).

La calidad del agua al momento de realizar aplicaciones de fitosanitarios

Es prioritario que tengas en cuenta que el agua es el principal producto utilizado como medio para la realización de tratamiento de fitosanitarios. Por ello, la calidad del agua es vital y puede afectar la estabilidad y eficacia de los fitosanitarios por medio de su:

  • pH
  • Cantidad y calidad de sales disueltas
  • Turbidez
  • Total de Sólidos Disueltos – TSD

Breve apunte: recuerda que el pH del agua puede ir variando por época (en un mismo año), que está sujeto a muchos factores y que también presenta variaciones en las aguas superficiales (canal, pantanos, acequias). No olvides ninguno de estos puntos que hemos mencionado.

Mezcla de productos insecticidas, fungicidas, herbicidas en el tanque de la pulverizadora

Cuando se realizan aplicaciones de ­fitosanitarios, hay situaciones en donde es necesario la mezcla de diferentes productos y el uso de reguladores de pH. Estas son algunas de las razones:

  • Necesidad de controlar más de una plaga, enfermedad o maleza, aumentando el espectro de acción.
  • Economía de ahorro en la aplicación (tiempo, combustible, agua, mano de obra, etc.)
  • Optimizar la efi­cacia y aprovechar efectos complementarios o sinergismos entre moléculas.
  • Minimizar en ciertos casos el riesgo de generación de resistencia combinando varios modos de acción.
  • Cuando necesitas tratar mayor superficie con menos tiempo y bajo condiciones climáticas adversas.
  • Al reducir el número de intervenciones consigues un menor impacto medioambiental (huella hídrica y de carbono) y conservación del suelo (reduce compactación).
  • Otras razones.

Factores que debes conocer para el uso de reguladores de pH

Para conseguir que el uso de insecticidas, fungicidas, herbicidas, abonos foliares y bioestimulantes te brinden una alta eficiencia, necesitas tener presente determinados factores esenciales como son:

Al aplicar los productos químicos, la mayoría de ellos van a ser disueltos en agua cuya calidad es variable. Por eso, existe una alta probabilidad de que estés utilizando aguas calcáreas que puedan afectar la solubilidad del ingrediente activo empleado, generando una sedimentación, precipitación, gelificación, cristalización reduciendo su efectividad.

El pH del agua también puede influir en la solubilidad de los herbicidas, insecticidas y fungicidas y reducir su efectividad. Es simple subir (basificar) y bajar (acidificar) el pH de la solución de fitosanitarios con el uso de reguladores de pH.

Incompatibilidad química, biológica y física en el tanque de la pulverizadora

  • Incompatibilidad química/biológica: la incompatibilidad química es un cambio en el rendimiento de los productos. Es el resultado de interacciones químicas que suceden en el tanque de la pulverizadora.
  • Incompatibilidad física: en determinadas situaciones puede aparecer una incompatibilidad física de la mezcla y esto está en relación con los problemas que tienen los productos ­fitosanitarios, adyuvantes, correctores, fertilizantes foliares, bioestimulantes, etc., para combinarse.

Reguladores del pH de la solución

En el mercado agrícola existe un gran porfolio de productos destinados a regular el pH de la solución a un rango óptimo. Muchos de estos productos aportan otras características además de regular el pH, entre las que podemos distinguir:

  • Adherentes
  • Dispersantes
  • Acidificantes
  • Antiespumantes
  • Humectantes
  • Otros

Son muchos los agricultores que ya utilizan estos productos, siguiendo las recomendaciones que brindan los técnicos agrícolas o agrónomos sobre la combinación de los productos químicos. Esperamos que tú seas uno de ellos.

¿Cómo puedes medir el pH de una forma sencilla y económica?

Para medir el pH de una solución o caldo puedes utilizar diferentes sistemas, estos serían los más frecuentes:

  • pHmetro portátil: tiene un mantenimiento determinado y un periodo de vida útil limitado. A esto se suman las calibraciones periódicas.
  • Analizar la muestra en laboratorio: es poco práctico y costoso, ya que el agricultor necesita inmediatez.
  • Medición con tiras indicadoras: este sistema de medición de pH de mezclas es rápido y, aunque su precisión no sea equiparable a la de un pHmetro de laboratorio, resulta una solución viable de bajo coste para el agricultor. El uso de las tiras de pH resulta sencillo, solamente hay que impregnar las tiras de papel indicador en el caldo del tratamiento y ver como varia el color al cabo de unos minutos.

Orden de mezcla adecuado para insecticidas, fungicidas y herbicidas

El orden para las mezclas en el tanque de aplicación depende de la formulación y no del tipo de producto (insecticida, fungicida o herbicida), y esto guarda una correlación con el resultado de la calidad del caldo de pulverización.

Aquí te detallo el orden de carga que debería seguir para evitar problemas de incompatibilidad física (cuando el orden no está indicado en la etiqueta):

  1. Colocar agua hasta llegar a la mitad del volumen del tanque y comenzar la agitación.
  2. Agregar correctores, como reguladores de pH, secuestrantes, etc.
  3. Agregar primero las bolsas hidrosolubles y permitir que se disuelvan completamente antes de agregar otro producto.
  4. Agregar los polvos mojables (WP).
  5. Agregar los granulados dispersables (WG).
  6. Agregar los granulados solubles (SG).
  7. Mantener la agitación para permitir que los productos secos se mezclen completamente y asegurar una dispersión uniforme antes de agregar otros productos. Esto podría tardar unos pocos minutos.
  8. Agregar las dispersiones oleosas (OD).
  9. Agregar las suspensiones concentradas (SC).
  10. Agregar las formulaciones (ZC), mezcla de suspensión de encapsulado y suspensión concentrada.
  11. Agregar las suspensiones de encapsulados (CS).
  12. Agregar las suspoemulsiones (SE).
  13. Agregar las emulsiones de aceite en agua (EW).
  14. Agregar los concentrados emulsionables (EC).
  15. Agregar los concentrados solubles (SL).
  16. Otros adyuvantes como aceites / surfactantes.
  17. Micronutrientes / fertilizantes foliares.
  18. Completar con agua y continuar la agitación hasta el final de la pulverización.

Invertir 5 minutos en regular el pH de un caldo fitosanitario puede hacer que un mismo tratamiento pierda eficacia al instante o que sea más efectivo. Pruébalo y verás. Te esperamos en la tienda online de Sembralia.