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Según publica la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), los jóvenes de todo el mundo se alejan – cada vez más – de la agricultura. Y es que se trata de un sector que tradicionalmente requiere labores manuales arduas y ofrece bajos salarios, por eso la agricultura no suele atraer a las nuevas generaciones, que en general prefieren probar suerte buscando trabajo en las ciudades.

Sin embargo, la agricultura cuenta con el mayor potencial entre todos los sectores para reducir la pobreza, por ejemplo en el África subsahariana, donde más del 60% de su población de 1 200 millones de personas tiene menos de 25 años. Este creciente número de jóvenes necesita empleos provechosos. Y la alimentación y agricultura —quizás replanteadas—, tienen el potencial de ofrecérselo.

La innovación es la clave

Existen ya nuevas formas de trabajar en la agricultura que aprovechan los avances digitales y tecnológicos, haciéndolos más eficientes y —nada desdeñable—, proporcionando nuevas oportunidades y servicios para los jóvenes empresarios. Presentamos a continuación cinco ejemplos de cómo aprovechar el potencial de la tecnología digital puede revolucionar la agricultura.

1.- Drones – Algunas estimaciones sugieren que el sector de la alimentación y la agricultura será el segundo mayor usuario de drones en el mundo en los próximos cinco años. La FAO ya ha utilizado drones en muchos países para recopilar información detallada y en tiempo real sobre los retos alimentarios y agrícolas —como el de desastres naturales— y la evaluación posterior de los daños.

Chico joven controla un dron blanco en un cultivo | sembralia
La FAO ha estado utilizando drones para evaluar el riesgo de desastres naturales o el estudio posterior de los daños. ©Veejay Villafranca/NOOR para FAO

2.- Aplicación del Sistema de seguimiento y alerta temprana para el gusano cogollero (FAMEWS) – El gusano cogollero es una plaga devastadora que destruye el maíz y otros cultivos importantes en áreas de América, África y Asia. Tan solo los agricultores son capaces de combatir la plaga con éxito sobre el terreno. Por este motivo la FAO ha desarrollado una herramienta para procesar los datos obtenidos por los campesinos en sus fincas. La información procesada por la aplicación se transfiere a una plataforma global basada en la web y se analiza para proporcionar informes de situación en tiempo real, calcular los niveles de infestación y sugerir medidas para reducir el impacto de la plaga.

3.- Aplicación Nuru Junto con FAMEWS, la FAO y la Universidad Estatal de Pensilvania han desarrollado una aplicación complementaria llamada Nuru que, cuando se utiliza junto a una planta dañada, puede confirmar de forma inmediata si el gusano cogollero es responsable del daño. Nuru combina el aprendizaje automático y la inteligencia artificial. Se ejecuta dentro de un teléfono Android estándar y puede también funcionar sin conexión. Además del inglés, Nuru pronto podrá hablar también francés, swahili y twi y va aprendiendo nuevos idiomas con el paso del tiempo para llegar mejor a los agricultores en sus propias lenguas. Nuru pronto estará vinculado a FAMEWS, donde todos los datos serán validados por los coordinadores nacionales de la plaga del gusano cogollero y almacenados en una plataforma global basada en la web.

4.- Aplicación Abalobi – Abalobi, que en la lengua xhosa significa “pescador”, es una aplicación móvil para pescadores en pequeña escala que registra qué pescado capturaron, cuándo, dónde, usando qué método y por cuánto lo vendieron. Toda esa información se almacena en la aplicación y se pone a disposición de otros pescadores. Actualmente hay 30 000 pescadores artesanales en las costas de Sudáfrica que viven del mar, en una delgada línea entre la pesca comercial y la de subsistencia. Al elaborar su propio conocimiento sobre la pesca, ayudan a crear comunidades resilientes, en especial frente al cambio climático.

Grupo de personas miran su telefono movil en circulo | sembralia
La FAO ha desarrollado cuatro nuevas aplicaciones para ofrecer a los agricultores información en tiempo real sobre la meteorología, cuidado del ganado, mercados y nutrición. ©FAO/Alioune Ndiaye

5.- Aplicaciones de Servicios agrícolas– Cuatro nuevas aplicaciones ofrecen a los agricultores servicios en tiempo real a través de información sobre meteorología, cuidado del ganado, mercados y nutrición. La aplicación de meteorología y calendario agrícola combina información sobre pronósticos meteorológicos y calendarios de cosechas, proporcionando una alerta temprana de riesgos potenciales. La aplicación de curar y alimentar a su ganado ayuda a reducir las pérdidas, al proporcionar información sobre el control de enfermedades animales y las estrategias para su alimentación. AgriMarketplace permite a los agricultores obtener mejor información sobre los proveedores para la compra de materias primas, los mercados para vender sus productos y los precios de mercado. e-Nutrifood ofrece recomendaciones a la población rural para producir, conservar y consumir alimentos nutritivos.

Las tecnologías digitales forman ya parte de nuestro presente, y la innovación es imprescindible para el futuro. Nuevas ideas de nuestros jóvenes y de organizaciones, universidades y empresas de todo el mundo están ayudando a aprovechar el potencial de la alimentación y la agricultura para reducir la pobreza, reducir la brecha rural, emplear y empoderar a los jóvenes y brindar un acceso equitativo a la información, la tecnología y los mercados. La FAO está creando y promoviendo estas soluciones innovadoras para hacer frente a los desafíos cada vez más complejos a los que se enfrentan la alimentación y la agricultura del futuro.

Enlace al artículo: http://www.fao.org/fao-stories/article/es/c/1149705/
Ordenador portatil y agro | sembralia

España es uno de los países con mayor despliegue fibra óptica, con más de 35 millones de accesos (80%), aunque el reparto no es equitativo[1].

En las zonas rurales, aproximadamente el 60% de los hogares no cuentan con conexión de banda ancha (mayor a 30Mbps). La UE también ha expresado su visión en materia de banda ancha, y prevé que todos los hogares europeos deberían estar cubiertos por redes digitales capaces de proporcionar una conectividad de 100 Mbps, de aquí a 2025.

Para alcanzar los objetivos en términos de conectividad, será necesaria una inversión total (privada y pública) de alrededor de 500 mil millones de euros hasta 2025.

Por tanto, la revolución tecnológica que plantea la transformación digital se convierte en una ventana de oportunidad en todos los sectores (y en el agrícola, en particular, ya que se trata de la industria menos digitalizada.

Según refiere el Indice de Oportunidad Económica Digital (DEO) desarrollado por Accenture, acelerar la transformación digital podría incrementar el PIB de España en 48.500 millones de dólares adicionales en 2021, un 3.6% más de lo previsto[2]).

El cambio de paradigma que propone la transformación digital está provocando que – de nuevo – el sector agrícola acumule cierto interés por jóvenes que están empezando a ver la repoblación rural como posibilidad de futuro. De hecho, el sector agroalimentario español está constituido por unas 900.000 explotaciones agrarias y más de 28.000 industrias alimentarias, de las que más del 95% son PYMES. Su liderazgo en los mercados mundiales, su potencial exportador (con más de 50.000 millones de valor exportador en el último año móvil), su contribución a la creación de riqueza y empleo (2 millones de puestos de trabajo), su condición de ser la principal actividad económica en el medio rural, y su directa relación con el éxito de otros sectores como el turístico y el sector servicios, lo convierten en un sector estratégico para nuestra economía.

En definitiva, la tecnología que ha sido testada con éxito en diferentes países cuenta en España con un importante campo de desarrollo, lo que se traduce en una reducción de costes, optimización de recursos y maximización de beneficios. La adopción temprana de tecnologías va a ser un marcador claro de desarrollo de la riqueza en el campo. Los países que se queden atrás se verán desfavorecidos por dinámicas competitivas nuevas que les dejarán escaso margen de maniobra.

Desde el punto de vista territorial y social, el medio rural español ocupa el 84% del territorio pero, en él, sólo habita el 16% de la población.

En la península ibérica hay 66.000 km2 de territorio continuo con densidades de población inferiores a los 8 habitantes/km2, lo que la Unión Europea cataloga como, “regiones escasamente pobladas”. En el caso del trabajo en el campo, su atractivo principal reside en la variedad de nuevos trabajos que ofrece el entorno digital (al ser menos exigentes, lo que supone una indiscutible mejora frente a la agricultura tradicional). Las nuevas tecnologías agrarias ofrecen un buen balance entre calidad del trabajo y calidad de vida que resulta especialmente interesante para los jóvenes.

[1] https://www.elindependiente.com/economia/2018/05/27/la-espana-desconectada/

[2] https://www.accenture.com/_acnmedia/PDF-59/Accenture-Strategy-Digital-Transformation.pdf#zoom=50

[3]  Aproximado según estudio de mercado: 2.000€ fijos (web) y 200 anuales (alojamiento)