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VacaFresh es el aditivo que ayuda a regular el calor en rumiantes.

Gracias a este producto de Sembralia, conseguiremos reducir el estrés térmico.

Con la llegada de las altas temperaturas, las olas de calor propias del verano, es necesario poner el foco en el estrés térmico. El aditivo VacaFresh, diseñado por Sembralia, consigue ayudar a nuestro ganado a paliar los efectos nocivos del calor y la humedad. Y es que VacaFresh es un producto innovador que ayuda a controlar el estrés térmico del ganado en épocas de calor y humedad extrema.

¿Y cómo sabemos cuando estamos ante una situación de estrés térmico?

Nos daremos cuenta, como animales que somos también los seres humanos, por el calor que sentimos nosotros mismos, pero en la ganadería de precisión no vale solo con sensaciones, hay que ser mucho más concretos.

Y, ante todo, la clave es anticiparse, porque ante un golpe de calor la vida de nuestro ganado puede correr peligro. No solo estamos hablando de que el calor y el exceso de humedad afectan directamente al rendimiento (como en el caso de la producción lactea) sino que en casos más graves pueden llegar a morir, bien por deshidratación o por golpe de calor, cuestiones intrínsecamente relacionadas con el ITH (Índice de Temperatura y Humedad).

El ITH, como ya os hemos contado, es el Índice de Temperatura y Humedad (un índice asociado directamente al estrés térmico en el ganado, por las derivadas que tiene). Este indicador se calcula a base de varios parámetros, como es el calor que hay en un determinado punto (la situación geográfica de la explotación ganadera) y la humedad relativa (que depende de muchos factores).

Por eso, desde Sembralia hemos creado un buscador específico, en el cual se puede acceder de manera gratuita (y desde el móvil) a un medidor de ITH por códigos postales. Este buscador gratis pretende crear un nuevo hábito en nuestros ganaderos, que puedan poco a poco familiarizarse con el ITH y con lo que hay que hacer.

Preguntas frecuentes sobre el ITH

Aquí os dejamos algunas de las preguntas que los ingenieros y veterinarios de Sembralia suelen contestar a propósito del ITH y de cómo paliar el calor y la humedad en nuestro ganado en caso de estrés térmico:

¿Por qué hablamos de ITH diurno y nocturno? 

Durante la noche baja la temperatura, pero aumenta la humedad, aun así el ITH es menor, por lo que los animales resisten durante el día y “viven” durante la noche. Cuando el ITH nocturno se acerca a 67 ese animal no tiene tregua y entra en una situación muy complicada. 

¿Qué cambios metabólicos se producen en el rumiante con ITH alto? 

¿Qué sucede en el alimento? 

En un pienso seco no hay un gran cambio, pero en un producto con humedad como un ensilado, un bagazo o una mezcla unifeed los cambios son rapidísimos, perdiéndose nutrientes y evolucionando bacterias y microhongos. El sabor cambia y los animales comen menos.  Veamos un ejemplo claro: Prepárese una ensalada (sin colocar vinagre) y déjela 12 horas fuera de la nevera. Los animales tienden a escoger y babosear el alimento, lo que hará que más rápido se estropeen y que más los rechacen.

¿Por qué es tan importante anticiparse?

Si aportamos electrolitos y antioxidantes justo antes de que se pierdan, no variaremos las rutas metabólicas. El animal mantendrá el ritmo. Si damos un poco más de velocidad a su rumen, liberaremos al animal del calor interno cuando se junte con el externo. Si cambiamos el sabor del alimento, el animal no percibirá aromas de oxidado que le generen rechazo. Si preservamos la superficie de ensilados (frente de corte) o de cualquier alimento húmedo, así como la de la mezcla unifeed con conservantes, mantendremos la calidad del alimento y su sabor.   

¿Qué sucede cuando el ITH vuelve a situaciones normales?

Si hemos protegido al animal, rápidamente volverá a la normalidad de producción y reproducción. Si ha sufrido cambios metabólicos e ingestión de toxinas producidas por bacterias y microhongos, su recuperación será mucho más lenta y quedará muy agotado ante nuevas situaciones de stress.

VacaFresh es un producto exclusivo de Sembralia, diseñado por expertos veterinarios

En el caso de VacaFresh, un aditivo que hace que el ganado pueda combatir el estrés térmico, estamos ante un novesoso producto diseñado por expertos en la materia. Al frente del equipo de VacaFresh está Alfonso Raffin, quien comenzó su actividad ganadera vinculado a una pequeña explotación, y también mostró gran interés en sus inicios profesionales en el mundo de la apicultura (dentro de la comercialización de miel en nuestro país).   Y es que nadie mejor que un ganadero para saber perfectamente lo duro que es levantar una explotación ganadera, y por eso aplica el sentido común y el buen hacer a todo lo que hace, también en el ámbito empresarial.   Ha desempeñado diferentes cargos a lo largo de su trayectoria, como Director de Recursos Agroganaderos en Feiraco Scg, llegó a ser Director General en Dadelos Agrícola, y es un gran conocedor de la alimentación animal, por el tiempo que ha desempeñado como Director De Heus, en Piensos Unzue.  Actualmente es Senior Advisor en Clairfield International y dentro de Cefetra Ibérica coordina la división VacaFresh (especializada en el estrés por calor del ganado).   

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    ¿Por qué es importante para nuestros animales poner el foco en el calor y la humedad?

    Hoy os vamos a dar una serie de tips (consejos o pautas) para velar por el bienestar animal de nuestro ganado, precisamente en las jornadas que vienen en los próximos meses. 

    En primero lugar, debemos de tener claro que de mayo a octubre (de primavera a otoño) se producen un gran aumento de casos en diferentes tipos de animales que sufren estrés por calor, lo cual merma no sólo en la producción, sino en la calidad de vida del ganado, que incluso puede entrar en situaciones complicadas a nivel de salud. No queremos ser alarmistas, pero qué duda cabe: si un animal está débil, es más fácil que contraiga enfermedades… 

    Además, gracias a Sembralia, os vamos a invitar a crear un hábito a partir de hoy en vuestra explotación ganadera para que consulteis con regularidad el estado de calor y humedad que hay en vuestra zona, para poder ayudar a las reses a seguir sanas y frescas, de la mejor manera posible.

    Por eso, hoy vamos a hablar, con la ayuda de expertos en la materia, de cómo paliar los efectos del calor en nuestra explotación ganadera, para conseguir que el estrés típico de estas fechas se reduzca considerablemente. Así que centrémonos en esos 10 tips contra el estrés térmico del ganado, pautas o consejos que podemos seguir fácilmente para ayudar a las reses que sufren en explotaciones ganaderas.     

    Las 1o claves contra el estrés térmico en el ganado

    Lo primero que tenemos que tener claro, como  ya hemos señalado en más de una ocasión cuando hablamos del estrés por calor, sabemos que afecta negativamente al ganado, a su productividad y a su bienestar. El sector ganadero, preocupado por el bienestar animal, pone cada vez más el foco en este tipo de medidas para mejorar la calidad de la producción (como puede ser, por ejemplo, en el caso de la industria lactea).

    Es decir: prevenir es mejor que curar. No es solo un dicho, es la realidad, si mantenemos nuestro ganado fresco y sano será mucho más difícil que parásitos o enfermedades ataquen nuestra explotación. La clave para paliar los efectos negativos del del estrés por calor es adelantarse a que se produzca, para poder actuar cuanto antes mitigando sus efectos. Por todo ello, en estos meses de calor, el ganado se resiente, por lo que hay que estar especialmente vigilantes.

    Aquí os dejamos 1o pautas para mantener a raya el estrés térmico en los animales.

    1. En general, el estrés por calor afecta a todos los animales (de mascotas a extensivos, también a los humanos) pero es especialmente crítico en estabulados y rumiantes 
    2. Para poder controlar el estrés por calor a nuestra disposición desde Sembralia ponen un medidor gratuito del ITH (Índice de Temperatura y Humedad). 
    3. El ITH es un índice conocido en sectores veterinarios, pero que no siempre es fácil de calcular ya que hay que cruzar diferentes variantes. Simplemente con el buscador gratuito de Sembralia podemos saber con antelación el ITH que va a haber en nuestra explotación
    4. Estar prevenidos nos ayuda a preparar a las reses para lo que va a venir, y en ese sentido es importante tener en cuenta cómo podemos ayudarlas a mitigar el calor, y existen numerosas variables: 
    5. Procurar que ingieran productos ‘refrescantes’ que hagan que descienda la temperatura corporal (como es el forraje fresco, si es que hay posibilidad, frente al pienso seco)
    6. Facilitar agua limpia y fresca al ganado
    7. Procurar ventilación en las naves para que se aireen y baje la temperatura (mediante ventilación mecánica o corrientes de aire, recomendado Norte-Sur)
    8. Es interesante paulatinamente incorporar aditivos naturales que hagan atractiva y fresca la alimentación animal 
    9. Debemos poner sombras para que el ganado se relaje, y no sufra los calores del verano 
    10. En definitiva, el estrés térmico es una situación temporal, pero precisamente por eso, la celeridad es crucial a la hora de actuar y evitar males mayores. 

     


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    Vigilar la hidratación de los animales es clave para su bienestar

    De mayo a septiembre se acrecienta el peligro en el ganado por deshidratación. Está claro que el agua es fundamental para nuestras reses, pero a veces solo con agua no es suficiente.

    Nos adentramos en la época del año en la que en España hace más calor. Indudablemente, de mayo a septiembre (desde mediados de primavera hasta el arranque del otoño) se concentran las mayores oscilaciones térmicas, que nos afectan tanto a nosotros como a nuestro ganado. Es fundamental prevenir las olas de calor para que no se resienta la producción ni el bienestar animal, y para ello contamos con el agua como nuestra mejor aliada.

    Tanto si hablamos del ganado extensivo como el estabulado, el agua fresca ha de ser una constante en estos meses críticos de calor. Tanto para refrescarse como para beber, los animales instintivamente recurren al agua. La labor del ganadero es procurar a sus reses el mejor trato posible, y para ello siempre han de contar con bebederos frescos.

    Y es que el ganadero es el principal interesado en tener un ganado sano y feliz. Ya sean ovejas, cabras, cerdos, aves, caballos, vacas lecheras o reses bravas, un animal fuerte es sinónimo de un buen cuidado. La comida y la bebida juega un papel crucial, lógicamente, en la alimentación animal, aunque no es el único.

    ¿Por qué solo con agua a veces no basta?

    Por lo general, el agua fresca debería bastar a nuestro ganado para mantenerse hidratado en condiciones normales. Lo que ocurre es que, en los meses de primavera, verano, y principios del otoño las condiciones climáticas cambian. Por eso, al no encontrarnos en situación de tener una temperatura y humedad estables, los animales sufren pérdidas de líquidos que pueden ser irreparables (y que no solo afectan al bienestar animal, sino que pueden acabar en sufrimiento, o incluso en una muerte inesperada).

    El agua es vida, lo hemos escuchado en multitud de ocasiones, pero en épocas de calor hace falta darle un empujón extra a nuestro ganado, para que puedan cubrir sus necesidades al 100%. La deshidratación por pérdida de líquidos suele afectar no solo a la cantidad de H2O que tiene el animal, sino al equilibrio hidroelectrolítico, esto es: los minerales esenciales para el correcto funcionamiento del organismo. Sodio, Potasio y Magnesio son los elementos más conocidos, pero cualquier cuerpo (humano o animal) requiere además Cloruro, Fosfato y Calcio.

    Generalmente estos elementos se obtienen por la comida y la bebida que se ingiere (el agua, básicamente), pero si el calor aprieta, es posible que se presenten casos de deshidratación. Y es que estos elementos están presentes en el sudor, la orina, tejidos y otras sustancias del cuerpo (como la misma sangre). El exceso de temperatura favorece la eliminación de esas sales minerales a través de la sudoración (principalmente), por lo que hay que esforzarse en reponer todos esos elementos que naturalmente perdemos, para restaurar los niveles correctos.

    Cuando las reses comienzan a acusar la deshidratación, se vuelven algo ariscas o inquietas. Sin embargo, rápidamente pasan a la inactividad (para ahorrar recursos en su organismo) y llega un punto en el que ni se mueven.

    Y es que las sales minerales son indispensables para que nuestros animales puedan:

    1. Transportar los nutrientes a las células

    2. Equilibrar la cantidad de agua en su cuerpo

    3. Facilitar los desechos (excretar)

    4. Regular la actividad del organismo de manera adecuada

     

    Síntomas para detectar la deshidratación

    En un primer momento, cuando las reses comienzan a acusar la deshidratación, se vuelven algo ariscas o inquietas. Sin embargo, rápidamente pasan a la inactividad (para ahorrar recursos en su organismo) y llega un punto en el que ni se mueven (ni para comer ni para beber, pese a que lo necesiten).

    A fin de evitar llegar a ese punto extremo de alarma, os damos una serie de síntomas que nos sirven de advertencia de que nuestros animales pueden estar sufriendo:

    1. Revisar las mucosas: que nuestros animales presenten sequedad o grietas (en el morro) es síntoma de perdida de líquidos.
    2. Vigilar su actividad respiratoria: si jadea puede ser que esté sufriendo un golpe de calor.
    3. Prestar atención a su movimiento: pueden pasar por un estado de irritabilidad seguido de inactividad. Aquí hay que actuar rápido para reponer líquidos y minerales.
    4. Mirar a sus ojos: si se muestran hundidos o con falto de brillo puede ser también por deshidratación.
    5. Pellizcar su piel: si no tiene la cantidad suficiente de agua es posible que el pellejo tarde en volver a su posición inicial, por la sequedad.
    6. Pesar las reses: la pérdida de líquido se manifiesta rápidamente tanto en el volumen como en la masa, así que con un control regular se puede ajustar la hidratación.

    La labor del ganadero es procurar a sus reses el mejor trato posible, y para ello siempre han de contar con bebederos frescos.

     

    5 claves para el bienestar animal

    Pese a todo lo que os hemos contado, es prácticamente imposible garantizar que las situaciones de estrés no se van a producir en el ganado.

    Por eso, la prevención es la mejor herramienta que tenemos a nuestro alcance. Estas cinco claves nos permitirán estar al tanto del bienestar animal, con lo que podremos adelantarnos al problema:

    1. Poner atención a la temperatura, y anticiparnos a las olas de calor para prevenir golpes que dañen a nuestros animales.
    2. Facilitar un aporte extra de minerales en su alimentación (bien a través del agua o de la comida) poniendo el foco en el potasio, sodio y magnesio.
    3. Si están estabuladas, controlar la ventilación del recinto para que no haya aumentos bruscos de temperatura.
    4. Que comederos y bebederos estén limpios y frescos. La exquisita palatabilidad de algunas reses hace que dejen de comer si encuentran mal sabor en la comida, como puede ser el caso de la oxidación de forrajeras, abrevaderos y tolvas.
    5. Mantener las instalaciones en buenas condiciones de higiene, para evitar la propagación de insectos y parásitos que agraven problemas (como la proliferación de enfermedades).

    En definitiva, con la llegada del verano, tenemos que poner el foco en la deshidratación, en las variaciones de temperatura, y en los nutrientes de las reses. Porque el bienestar animal es también bienestar del ganadero.

    La deshidratación por pérdida de líquidos suele afectar no solo a la cantidad de H2O que tiene el animal, sino a los minerales esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.

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      Ganaderos: cuidado con las altas temperaturas este verano

      La producción láctea de rumiantes se puede ver afectada por el estrés.

      Por las peculiaridades de los animales, no solo les afecta el calor diurno, sino que tenemos que prestar especial atención al estrés térmico por la noche en los meses de verano. 

        Si las llamadas noches tropicales (en las que la temperatura no baja de los 25ºC) son duras para los humanos, porque no concilias bien el sueño, lo mismo ocurre con los animales. Más aún, los rumiantes como las vacas se resienten especialmente cuando por la noche están sometidos a estrés térmico  Esta es una de las conclusiones que se desprenden del estudio realizado por Sembralia sobre el ITH (el Índice de Temperatura y Humedad), un indicador que nos muestra el estrés al que va a estar sometido el ganado en unas fechas concretas.  Y es que en verano tenemos que estar pendientes especialmente de nuestros rumiantes, tanto de día como de noche. Hay que vigilar la temperatura y la humedad relativa, para que no se resientan las reses.  A mayor humedad, la vaca tiene más dificultad en disipar calor con su respiración y sudoración, con lo que hay peligro de que colapse. 
      Para que nos sirva de referencia, los ingenieros agrónomos de Sembralia han determinado que si los valores del ITH están entre 78 y 88 estamos ante un estrés grave. 

      ¿Sabías que el ITH marca el sufrimiento de la vaca?

      Detrás del Índice de Temperatura y Humedad hay una fórmula matemática. La fórmula que se utiliza para calcular el índice está diseñada para dar un valor entre 70 y 80. Por lo general las personas se encuentran confortables cuando posee un valor de 70, y casi nadie se siente confortable si el índice posee un valor de 80. 

      ITH = 0,81 x Tª + HR/100 (Tª – 14,4) + 46,4 

      Este número (utilizado para indicar la falta de confort causada por los efectos combinados de la temperatura y la humedad del aire) fue desarrollado en 1959 por Earl C. Thom un investigador de la Oficina de Climatología del US Weather Bureau. Desde entonces, los ganaderos de todo el mundo están pendientes de ese indicador climático, para poder controlar el calor y la humedad en sus fincas.  En Estados Unidos es un marcador que se utiliza frecuentemente, y en España cada vez es más consultado. Porque en función del ITH se pueden aplicar medidas que reduzcan el sufrimiento de los animales. Estas medidas son principalmente tres: elementos para disipar el calor (como ventiladores y sombras para que estén protegidas), elementos para que las reses repongan líquidos (pero no solo agua, sino que necesitan también sales minerales) y elementos que refresquen el alimento (para que su sistema digestivo no esté sometido a estrés).  Por lo general, y para que nos sirva de referencia, los ingenieros agrónomos de Sembralia han determinado que con un índice inferior a 72 el ganado lechero no experimenta estrés. Si el ITH se encuentra entre 72 y 78 el estrés es moderado y ya si los valores del ITH están entre 78 y 88 debemos prestar mucha atención porque estamos ante un estrés grave. 
      Las ventajas de ‘enriquecer’ el alimento en épocas de ITH elevado son conocidas por muchos ganaderos, especialmente porque los beneficios se observan rápidamente.

      ¿Por qué incluir aditivos en las épocas de calor? 

      Las ventajas de ‘enriquecer’ el alimento en épocas de ITH elevado son  conocidas por muchos ganaderos, especialmente porque los beneficios se observan rápidamente. Esta pequeña inversión en aditivos, de base natural, redunda en la eficiencia del ganado: que come más, come mejor y está más sano.   La mejor manera de enfrentarnos al estrés térmico del rumiante es mediante productos que hagan que nuestras reses estén más sanas: 
      • Al recuperar electrolitos, los animales están menos cansados. Por eso, acuden  a comer con más frecuencia (se acercan más al comedero, luego la digestión es mejor). 
      • La vitamina E y la niacina estimulan el apetito y mejoran el metabolismo. 
      • Al eliminar la acidosis,el animal también come más, porque selecciona menos.  
      • Las levaduras hacen que su digestión más rápida (así, el organismo produce menos calor en el proceso). 
      • El aditivo saborizante favorece que sea más atractivo el alimento (en aroma, en color y en sabor). 
      En definitiva, debemos procurar bienestar animal a nuestro ganado, y para ello es fundamental no solo conocer el ITH sino que debemos supervisar las condiciones de estrés por calor a las que está expuesto el ganado bovino, y su correlato en la producción lechera y su eficiencia reproductiva. 
      A mayor humedad, la vaca tiene más dificultad en disipar calor con su respiración y sudoración, con lo que hay peligro de que colapse. 

      ¿Sabías que…? 

      1. La vaca es una fábrica de procesar alimento. Eso genera muchísimo calor interno, que le es muy difícil disipar al exterior. 
      2. A diferencia de otros animales (como el caballo), la vaca no suda. Solo consigue evaporar con la respiración. El aumento de la frecuencia respiratoria consume energía y encima genera más calor.  
      3. La raza más productora y predominante (Holstein Frisian) es originaria de Holanda-Norte de Alemania, tiene un pelo tupido, largo y negro en alta proporción.  
      4. Es el animal que más líquido produce (30-60 litros día). Y el que más bebe (100 a 150 litros día) en comparación a su cuerpo. 

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