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¿Cuáles son los problemas más frecuentes en el cultivo de tomates?


Piel flácida, falta de tersura en el tomate

El Ca (calcio) y Mg (magnesio) son productos que ayudara a que los tomates tengan la piel más tersa y no tengan problemas con peseta o con alguna enfermedad. De hecho, el calcio es un componente fundamental para el crecimiento de los órganos y en general para el desarrollo de los vegetales. El calcio fomenta la germinación del polen, ajusta algunos sistemas de enzimas e influye en crecimiento y salud de células y tejidos conductivos

Cuando encontramos problemas en la piel del tomate es habitual encontrarnos ante una enfermedad fisiológica conocida como “necrosis apical”, “Blossom-end rot” (comunmente llamada “peseta”), que afecta sobre todo al tomate y pimiento, y que puede llegar a causar grandes pérdidas de producción. Por eso, generalmente se aplica calcio y magnesio a las tomateras porque son clave en el fruto del tomate, sobre todo en la podredumbre apical. También ha de tener precaución con la aplicación de potasa. Lo ideal es que equilibre el contenido de potasio y magnesio, ya que altas cantidades afecta la absorción del calcio en el tomate.

Tomateras en etapa de flor

Entre las preguntas que más nos suelen formular los seguidores de Sembralia está el cómo evitar que se caigan las flores del tomate. Para la producción de hortalizas en etapa de flor, como calabacín, tomate y berenjena, se recomienda reforzar el riego, para mantener un buen grado de humedad en el suelo, de manera que la planta de la tomatera no presente estrés hídrico en esta fase de floración.

Pero también tenemos que tener cuidado con el calor (y el sol, con el estrés térmico). Para ello es necesario crear sombras sobre el cultivo, por medio de mallas de sombrero, evitando con ello que se alcancen excesivas temperaturas. Los tomates necesitan como mínimo 6 horas de sol al día para producir flores, por eso evita plantar las tomateras en zonas sombreadas o con menos luz.

Plan de fertilización del tomate

Para contribuir al correcto crecimiento de las tomateras, es fundamental tener un buen plan de abonado del tomate. Pero no es solo para esta hortaliza, el plan de tomate vale para otros cultivos como la berenjena, el pimiento o el calabacín (y más si es al aire libre). En el caso de las huertas domésticas, donde es habitual tener un riego conjunto para todas las filas en vez de un sistema sectorizado de riego por cultivos, es especialmente interesante tener en cuenta estas diferentes fases:

Proceso de fertilización del tomate

Este plan de abonado tomate Sembralia se puede obtener en detalle, gratuitamente, pinchando en ESTE ENLACE.

 


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    Las necesidades básicas de una huerta doméstica se pueden cubrir fácilmente con abonos y bioestimulantes

    Para garantizar una buena cosecha es importante conocer la suplementación de los cultivos

     

    Una de las preguntas que más se repite en nuestro consultorio agronómico es: “¿qué necesita mi huerto?”. Y es que las personas que tienen en su casa una huerta doméstica, para consumo propio o de familiares y amigos, quieren garantizarse una buena cosecha. Independientemente de las condiciones climáticas, sobre las que poco podemos hacer, existe un buen remedio para las necesidades nutricionales del huerto: la suplementación.

    En la actualidad existen numerosos abonos y bioestimulantes que pueden cubrir facilmente las necesidades de la mayor parte de los cultivos de huertos. Y es que las plantas que más se suelen cultivar en huerta en nuestro país son:

    1. Tomate (en todas sus variedades: cherry, canario, de pera, RAF…)
    2. Pimiento rojo y pimiento verde
    3. Zanahorias
    4. Cebollas, ajos y cebolletas
    5. Lechugas y escarolas (así como otras plantas de hoja verde)
    6. Col repollo o lombarda. Recientemente se ha puesto de moda el kale
    7. Frutos rojos o berries (fresa, frambuesa y arándano)
    8. Calabacín y calabaza
    9. Rábanos y nabos

    Además, los árboles frutales como cítricos (naranjo, limón, pomelo) y leñosos (como parras o melocotoneros) ocupan buena parte de los terrenos de jardines y patios, para que los agricultores aficionados puedan sacar más rendimiento a algunos terrenos colindantes a las casas. Por eso, aquí os recomendamos un producto que si bien no es ‘universal’ suele ser compatible con la mayor parte de los cultivos en huerto. Aplicar abono con aminoacidos y microelementos es bueno para la huerta en sí, porque la mayor parte de las verduras y hortalizas que se suelen cultivar tienen necesidades nutricionales comunes

    Abono con Aminoácidos y Microelementos¿Para qué sirve el abono con aminoácidos y microelementos?

    En primer lugar, hay que detallar que el abono con aminoácidos y microelementos de INB es una formulación sólida equilibrada a base de micronutrientes quelatados, alto en hierro, y aminoácidos libres esenciales para el cultivo en huerta.

    Los microelementos son los elementos nutritivos que, a pesar de ser esenciales, las plantas necesitan en cantidades relativamente bajas, en este grupo encontramos el hierro (Fe), cobre (Cu), zinc (Zn), manganeso (Mn), molibdeno (Mo) y boro (B); de todo ellos el hierro es el microelemento que se necesita en mayor cantidad.

    Especialmente indicado para prevenir y corregir estados carenciales de los elementos que contiene en todo tipo de cultivos en la huerta y plantas ornamentales.

    En concreto, el abono con aminoácidos y microelementos de INB se presenta en forma de micro gránulos dispersables en agua, ofreciendo una solubilidad completa y una asimilación efectiva tanto a nivel foliar como radicular gracias al aporte de aminoácidos con efecto quelante.

    ¿Qué composición tiene el abono con aminoácidos y microelementos de INB?

    Por su mezcla equilibrada de micronutrientes, aminoácidos esenciales y por su alto contenido en hierro, es el producto ideal para la huerta, porque contiene los siguientes elementos:

    1. Aminoácidos libres (2 % / 100% Glicina): El aminoácido glicina posee una gran acción quelante, esto es la capacidad para unirse con un metal aumentando la estabilidad de este elemento en la disolución y haciendo que aumente la disponibilidad de dicho metal para el cultivo ayudando a que este sea absorbido más fácilmente al hacer que las enzimas vegetales encargadas del transporte de los nutrientes al interior de la planta los reconozcan con mayor facilidad. A su vez como aminoácido la glicina al igual que el boro, el manganeso, cobre y el zinc actúa mejorando el proceso de floración, por lo que se recomienda aplicarlo en los momentos previos a esta para mejorar la calidad del polen y ayudar al cuajado de los frutos.
    2. Nitrógeno (N) (5,6 % p/p) del cual 100% Nitrógeno orgánico: El nitrógeno es el macronutriente esencial para cualquier cultivo, por lo que su aporte es de gran importancia, entre otros muchos procesos el nitrógeno tiene gran importancia en la síntesis de proteínas, en la fotosíntesis, en el aumento del crecimiento y el desarrollo del cultivo al acelerar la división celular y la elongación de las raíces.
    3. Boro (B) soluble en agua (0,5 % p/p): El boro es esencial para múltiples funciones dentro de las plantas, pero cobra especial importancia durante la floración y el cuajado de los frutos ya que el contenido en boro de los órganos reproductivos es especialmente alto. La deficiencia en este elemento se traduce en una baja viabilidad del polen, en un mal desarrollo de las semillas o el incremento del número de yemas florales que no llegan romper a flor.
    4. Cobre (Cu) soluble en agua y quelatado por EDTA (0,6 % p/p): La principal función del cobre dentro de la planta participar en los procesos fotosintéticos, se estima que hasta el 70% del cobre de la planta se encuentra dentro de los cloroplastos. Pero el cobre también tiene importantes funciones dentro del metabolismo de la planta y en la síntesis de proteínas, así como en la formación de lignina en las paredes celulares, en la formación de polen viable y en la formación de semillas.
    5. Hierro (Fe) soluble en agua y quelatado por EDTA (6 % p/p): El hierro es esencial para el buen estado de salud y crecimiento de los cultivos y es el micronutriente más requerido por las plantas. Una de sus funciones más importantes es su intervención en las síntesis de proteínas cloroplásticas, siendo en estos cloroplastos donde se acumula la forma más estable y abundante del hierro; casi el 80% del total del hierro que podemos encontrar en las hojas se localiza en los cloroplastos. La deficiencia en hierro modifica la estructura de los cloroplastos dando lugar a la llamada clorosis férrica. Esto pasa porque el hierro se acumula en las hojas más antiguas y es relativamente inmóvil en el floema, por lo que la clorosis se manifiesta en primer lugar en el espacio intervenal de las hojas jóvenes seguida por la clorosis de los nervios dejando a la hoja casi blanca, lo que puede llevar en los casos más extremos a la defoliación prematura.
    6. Manganeso (Mn) soluble en agua y quelatado por EDTA (2,5 % p/p): El manganeso es después del hierro el micronutriente que se requiere en mayor cantidad, y está relacionado como el en la formación de la clorofila. También interviene en la germinación del polen y el crecimiento del tubo polínico, en el desarrollo celular de la raíz, especialmente aumentando la formación de raíces laterales que incrementarán la absorción de nutrientes por parte de nuestros cultivos al tener más superficie de absorción.
    7. Molibdeno (Mo) soluble en agua (0,4 % p/p): De todos los micronutrientes es el que se necesita en menor cantidad, de gran importancia en el metabolismo del nitrógeno, tiene especial relevancia en las bacterias fijadoras de nitrógeno, por lo que es recomendable su aporte a todos los tipos de legumbres.
    8. Zinc (Zn) soluble en agua y quelatado por EDTA (1,2 % p/p): El zinc es un elemento esencial para el crecimiento de las plantas y fundamental para la formación de auxinas, que son las hormonas vegetales que ayudan al crecimiento y desarrollo de las plantas. El zinc también participa en la formación del polen y en los procesos de cuajado, maduración y producción de semillas.

    En definitiva, si lo que buscas es cubrir las necesidades de una huerta doméstica, has de pensar en la correcta suplementación de las verduras y hortalizas que cultives. El abono con aminoácidos y microelementos de INB es la solución para la nutrición más amplia de todo tipo de plantas, por lo que casi podríamos decir que es la apuesta más segura para tu huerto.  

     

    AUTOR:  José Antonio Sotomayor (Ingeniero Agrónomo de Sembralia).

     


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