Nutrientes Claves cuando la planta parecer estar en reposo
Durante la época invernal, muchas plantas y frutales visiblemente reducen su actividad, sin embargo a nivel interno siguen trabajando. Las raíces continúan absorbiendo nutrientes y almacenando reservas que van a ser claves tanto para la brotación como para su crecimiento durante la etapa primaveral.
Es en este proceso donde el potasio y el fosforo juegan un papel esencial debido a que intervienen directamente en la resistencia de la planta, el desarrollo radicular y la futura producción del cultivo.

El Fosforo es esencial en Invierno
El fosforo (P) es un nutriente clave que se destaca por su importancia en el desarrollo del sistema radicular y el almacenamiento de energía.
Esto provoca que durante los meses fríos se favorezca la formación y el fortalecimiento de las raíces ayudando además a la planta a acumular reservas energética, mejora la preparación de la planta para la brotación primaveral y contribuye a un crecimiento inicial mas vigoroso.
Ya no únicamente destaca por las ventajas diferenciales que ofrece sino que además una carencia de fósforo durante el invierno puede provocar raíces débiles, brotaciones irregulares y una menor floración con la llegada de la primavera.
El papel del Potasio durante el invierno
El Potasio (K) es fundamental para que las plantas puedan soportar condiciones adversas, especialmente durante el invierno.
El Potasio (K) va a ayudar a mejorar la resistencia al frio y a las heladas además de mejorar la regulación del agua dentro de las plantas, fortalece los tejidos vegetales de la planta y prepara la planta para obtener frutos de mayor calidad durante la siguiente campaña.
Un buen aporte de potasio va a ayudar a que las plantas afronten el invierno con un mayor equilibrio y con menos estrés.

Cuando y como se deben aplicar durante el invierno
Para que estos nutrientes sean lo mas efectivos posible es importante saber como aplicarlos de la manera adecuada.
Para poder utilizarlos de manera correcta hay que saber que se deben aplicar cuando el suelo no este helado, priorizar las dosis que sean moderadas y equilibradas, combinar estos nutrientes con materia orgánica o bioestimulantes para conseguir mejorar la absorción y ajustar la fertilización según el tipo de cultivo que tengamos.
Todos estos pasos son muy importantes para un desarrollo adecuado de la planta, durante el invierno menor cantidad y mayor calidad es clave.
Conclusión
El potasio y el fosforo son dos nutrientes fundamentales para el invierno, esto se debe a que preparan las plantas desde la raíz para que haya un desarrollo sano y productivo en primavera. Esto es muy importante ya que una fertilización adecuada en los meses fríos va a marcar la diferencia entre un cultivo débil y uno fuerte que va a ofrecer el máximo rendimiento.










