El suelo no aprovecha los nutrientes
Durante el invierno muchos agricultores aplican los fertilizantes correctamente y aun así notan que sus plantas no responde como deberían hacerlo. En la mayoría de casos la falta de nutrientes no es el factor clave sino que debido a las bajas temperaturas del suelo se bloquean la disponibilidad de los nutrientes.
Comprender como actúa el frio sobre el suelo es clave tanto para evitar pérdidas de fertilización como para preparar cultivos mas fuertes para la primavera.

Como el frío afecta a la absorción de nutrientes
Durante la época de temperaturas bajas la actividad microbiana disminuye, las raíces absorben nutrientes mas lentamente, algunos elementos se vuelven menos solubles y aumenta el riesgo de bloqueos nutricionales. Todo esto acaba provocando que, aunque el suelo tenga fertilizantes, la planta no consigue utilizarlos de forma eficientes.
Los nutrientes principales que se ven afectados por el bloqueo de invierno son:
- Fósforo: Uno de los nutrientes mas sensibles al frío ya que durante esta época se vuelve menos disponible para las raíces, se fija fácilmente en el suelo y disminuye el desarrollo radicular afectando directamente al vigor de la planta.
- Potasio: Aunque es mas estable que el Fósforo en suelos compactados y fríos se absorbe con mayor dificultad, pierde resistencia al estrés y se reduce la tolerancia al frío.
- Nitrógeno: Durante el invierno se transforma mas lentamente en formas que son mas asimilables, pueden perderse por lixiviación con lluvias y su exceso favorece la aparición de brotes mas débiles.
Como podemos evitar el bloqueo de nutrientes en Invierno
Para poder mantener los nutrientes disponibles tenemos que conseguir mejorar la estructura del suelo debido a que un suelo aireado y con una buena materia orgánica que mantiene mejor la actividad biológica, usar fertilizantes de liberación progresiva que evitan perdidas y se adapten al ritmo lento del cultivo, aportar bioestimulantes y materia orgánica consiguiendo reactivar microorganismos y facilitar la absorción y finalmente evitar excesos de riego ya que el encharcamiento reduce el oxigeno y bloquea las raíces.
Un suelo rico en microorganismos resiste mejor las bajas temperaturas. La materia orgánica actúa como aislante térmico y como fuente de energía para la microbiología del suelo ayudante a mantener los nutrientes en formas asimilables.

Beneficios de corregir los bloqueos nutricionales
Cuando el suelo se trabaja bien en invierno se consiguen raíces mas fuertes, una mejor absorción de nutrientes, menor perdida de fertilizantes, plantas más resistentes y una arranque primaveral mas vigoroso. Al corregir estos bloqueos que ocurren no solo se solucionan los problemas visibles sino que además se construye un sistema de cultivo más resistente, productivo y sostenible.
En conclusión el frío no solo ralentiza el crecimiento de las plantas sino que también altera la disponibilidad de nutrientes en el suelo. Entender qué se bloquea y como llegar a prevenirlo permite fertilizar de una forma más eficiente y preparar cultivos mas sanos para la próxima temporada.










