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Las primeras estimaciones de la D.O.P. Aceite Sierra de Cazorla apuntan a una campaña muy superior a la media
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¿Cosecha histórica? La evolución del fruto durante los próximos meses será decisiva
La Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) Aceite Sierra de Cazorla estima que la próxima campaña podría superar los 250 millones de kilos de aceituna en la Comarca de la Sierra de Cazorla, una cifra que situaría la cosecha muy por encima de la media habitual de producción de la zona, cifrada en alrededor de 180 millones de kilos.
No obstante, desde el Consejo Regulador insisten en mantener la prudencia, ya que el desarrollo final del fruto dependerá de factores clave como la disponibilidad de agua, las temperaturas y las condiciones meteorológicas que se registren durante los próximos tres meses.

El olivar entra en la fase de parada vegetativa estival
Los olivares de la Sierra de Cazorla han alcanzado la conocida parada vegetativa estival, una etapa provocada por las altas temperaturas del verano en la que la aceituna ya se encuentra estabilizada en el árbol. En este momento, la caída fisiológica de San Juan ha finalizado y el hueso del fruto ya está completamente formado.
Según explica el secretario de la D.O.P. Aceite Sierra de Cazorla, Baltasar Alarcón, esta consolidación del fruto supone una buena señal para los agricultores, aunque todavía no garantiza el volumen definitivo de la cosecha.
"El hecho de que el fruto esté ya consolidado no implica que tengamos seguridad sobre el aforo final. Aún debe desarrollarse correctamente hasta alcanzar su punto óptimo antes de la recolección", señala Alarcón.
Más del doble de frutos por brote que en 2025
Las previsiones iniciales se apoyan en los datos obtenidos por las estaciones de monitoreo que el Consejo Regulador mantiene repartidas entre olivares de regadío y secano.
Uno de los indicadores más relevantes es el número de frutos por brote, que este año alcanza una media de 4,79 frutos, frente a los 2,07 registrados en 2025.
Los datos muestran además una gran uniformidad entre ambos sistemas de cultivo:
- Regadío: 4,83 frutos por brote.
- Secano: 4,76 frutos por brote.
La diferencia es mucho menor que la observada durante la pasada campaña, cuando el regadío registró 2,51 frutos por brote frente a los 1,64 del secano.
¿Más frutos significa más producción?
Aunque el número de aceitunas por brote se ha más que duplicado respecto al año anterior, los expertos advierten de que no existe una relación directa entre este indicador y la producción final.
El peso de cada aceituna puede variar considerablemente según las condiciones climáticas. Una aceituna bien desarrollada puede alcanzar entre 3 y 4 gramos, mientras que otra afectada por estrés hídrico o condiciones adversas puede quedarse entre 1 y 2 gramos, generando diferencias de hasta el 50% en el peso final.
Por ello, los próximos meses serán fundamentales para determinar el verdadero potencial productivo de la campaña.
El agua y el clima serán determinantes
La evolución de la cosecha dependerá principalmente de:
- La disponibilidad hídrica.
- Las lluvias de final de verano y otoño.
- Las temperaturas durante el proceso de maduración.
- El correcto desarrollo de la lipogénesis, es decir, la formación del aceite en el interior de la aceituna.
Desde la D.O.P. recuerdan que campañas con datos muy similares de frutos por brote han terminado ofreciendo resultados muy distintos.
Un ejemplo claro son los años 2018 y 2024:
- 2018: 4,01 frutos por brote y casi 270 millones de kilos de aceituna.
- 2024: 4,05 frutos por brote y 205 millones de kilos.
La diferencia, de aproximadamente 65 millones de kilos, estuvo motivada principalmente por las condiciones de sequía y el menor desarrollo del fruto.
Sierra de Cazorla podría superar los 250 millones de kilos
Con los datos disponibles actualmente, el Consejo Regulador considera razonable prever una cosecha superior a los 250 millones de kilos de aceituna, siempre que las condiciones meteorológicas acompañen durante el tramo final del ciclo productivo.
No obstante, también recuerdan que todavía es pronto para conocer el rendimiento graso definitivo, es decir, la cantidad de aceite que podrá extraerse de esa aceituna, ya que el proceso de formación del aceite continúa activo.
En cualquier caso, las perspectivas son muy positivas para una de las principales zonas productoras de aceite de oliva virgen extra de Jaén, que afronta la recta final hacia la campaña 2026/2027 con optimismo y con expectativas de situarse entre las mejores cosechas de los últimos años.











