tipos de sustrato

Tanto si eres agricultor, ganadero, fruticultor, productor hortícola o, simplemente te consideras un apasionado de la jardinería y las plantas de interior, es muy probable que en algún momento hayas tenido que optar por algún tipo de sustrato para plantas.

Eso sí, muchas veces cuando nos decidimos por un material, lo hacemos tirando solo del precio y dejando a un lado sus cualidades. O lo que es peor, desconociendo los beneficios que ofrecen, por no mencionar además lo poco o nada que nos suenan los nombres de los sustratos por los que nos estamos decantando.

Déjanos decirte que tan importante es el precio como las cualidades de cada uno de los sustratos, si quieres conseguir resultados en tu actividad.

Por eso, hoy le ponemos nombre a cada uno de ellos. Vas a conocer cuáles son todos los tipos de sustratos para plantas y descubrir sus cualidades más significativas.

Antes de concentrarnos en ellos, es bueno comenzar por definir que es un sustrato.

¿Qué es un sustrato?

Un sustrato es todo aquel material sólido o soporte físico diferente al suelo, que puede ser natural, de síntesis o residual, mineral u orgánico, que, introducido en un recipiente, tierra o un contenedor, en forma pura o en mezcla, permite y facilita el anclaje del sistema radicular de las plantas, su desempeño y soporte.

Además, genera las condiciones adecuadas para que las raíces puedan realizar correctamente el suministro de nutrientes por absorción.

 

Propiedades de los sustratos de cultivo

La elección y uso correcto de un sustrato es clave para la producción de plantas de alta calidad.

Existen muchos componentes con diversas características que según combines dan resultados diferentes.

Estas son las propiedades de los sustratos de cultivo que deberías analizar antes de realizar la compra:

Propiedades físicas.

    a) Porosidad.
    b) Densidad.
    c) Estructura.
    d) Granulometría.

Propiedades químicas.

  1. Químicas.
  2. Fisicoquímicas.
  3. Bioquímicas.

Propiedades biológicas.

Las propiedades biológicas de un sustrato se pueden resumir en:

  1. Velocidad de descomposición.
  2. Efectos de los productos de descomposición. 
  3. Actividad reguladora del crecimiento.

¿Cuáles son las características de un sustrato ideal para el cultivo de plantas?

El medio de cultivo ideal depende de ciertos factores como, por ejemplo:

 – El material vegetal (semillas, plantas, estacas, etc.).

 – Especie vegetal.

– Condiciones climáticas.

– Sistemas y programas de riego.

 – Fertilización.

– Aspectos económicos.

 

Para conseguir resultados satisfactorios, ya sea durante la etapa de germinación, enraizamiento y, en el crecimiento de las plantas, es necesario que el medio de cultivo cuente con las siguientes características:

a) Propiedades físicas del sustrato

  • Alta capacidad de retención de agua y de fácil disponibilidad.
  • Suministro de aire.
  • Distribución del tamaño de las partículas.
  • Baja densidad aparente.
  • Balanceada porosidad.
  • Estructura estable.

b) Propiedades químicas de un sustrato

  • Baja capacidad de intercambio catiónico.
  • Capacidad adecuada de nivel de nutrientes asimilables.
  • Baja salinidad.
  • Elevada capacidad tampón / buffer.
  • Baja velocidad de descomposición.

c) Otras propiedades de los sustratos

  • Libre de semillas de malas hierbas, nemátodos, patógenos y sustancias fitotóxicas.
  • Reproductividad y disponibilidad.
  • Bajo coste.
  • Fácil y rápido de mezclar / incorporar.
  • Asequible para su desinfección.
  • Resistencia a cambios externos físicos, químicos y ambientales.

Una vez que tenemos claro cuáles son las características que debe reunir un sustrato ideal, vamos a centrarnos ahora en los tipos de sustrato para plantas que puedes encontrar. 

Tipos de sustratos para plantas

Existen diferentes criterios para clasificar a los distintos tipos de sustratos. Vamos a conocer los básicos:

Según sus propiedades.

  • Sustratos químicamente inertes: arena granítica o silícea, grava, roca volcánica, perlita, arcilla expandida, lana de roca, etc.
  • Sustratos químicamente activos: turbas rubias y negras, corteza de pino, vermiculita, materiales ligno-celulósicos, etc.

Las diferencias entre estas dos clasificaciones están dadas por la capacidad de intercambio catiónico o la capacidad de almacenamiento de nutrientes por parte del sustrato.

  • Los sustratos químicamente inertes actúan como soporte de la planta, no forman parte ni intervienen en el proceso de adsorción y fijación de los nutrientes.
  • Los sustratos químicamente activos actúan de soporte de la planta, pero, también cumplen la función de ser depósito de reserva de los nutrientes aportados mediante la fertilización.

Según el origen de los materiales.

Materiales orgánicos.

  • De origen natural: sujetos a descomposición biológica (turbas).
  • De síntesis: son polímeros orgánicos no biodegradables, que se obtienen mediante síntesis química (espuma de poliuretano, poliestireno expandido, etc.).
  • Subproductos y residuos de diferentes actividades agrícolas, industriales y urbanas: estos materiales pasan por procesos de compostaje (cascarillas de arroz, pajas de cereales, fibra de coco, orujo de uva, cortezas de árboles, serrín y virutas de la madera, residuos sólidos urbanos, lodos de depuración de aguas residuales, etc.).

Materiales inorgánicos o minerales.

  • De origen natural: obtenidos a partir de rocas o minerales de origen diverso. No son biodegradables (arena, grava, tierra volcánica, etc.).
  • Transformados o tratados: por medio de tratamientos físicos complejos aplicado a rocas o minerales, se modifican las características originarias de dichos materiales (perlita, lana de roca, vermiculita, arcilla expandida, etc.).
  • Residuos y subproductos industriales: algunos ejemplos: escorias de horno alto, estériles del carbón, etc.

 Listado de sustratos naturales y artificiales para plantas

  1. Agua: trasporta nutrientes y también puede actuar como sustrato.
  2. Gravas: las puedes encontrar de un diámetro entre 5 y 15 mm, destacándose las gravas de cuarzo y la piedra pómez.
  3. Arena: la arena de río tiene la granulometría más adecuada, que oscila entre 0.5 y 2 mm de diámetro. Su capacidad de retención del agua es media y su capacidad de aireación va disminuyendo a medida que pasa el tiempo por un proceso de compactación.
  4. Tierra Volcánica: materiales de origen volcánico que se usan sin someterlos a ningún proceso, manipulación o tratamiento.
  5. Turbas: materiales de origen vegetal, de propiedades físicas y químicas versátiles en función de su origen. Se pueden clasificar en dos grupos: turbas rubias y negras.
  6. Corteza de pino: material de origen natural. Tiene una gran variabilidad. Las cortezas se emplean en estado fresco (material crudo) o compostadas. Sus propiedades físicas están sujetas al tamaño de sus partículas. El pH varía de medianamente ácido a neutro.
  7. Fibra de coco: obtenido de las fibras de coco. Tiene una capacidad de retención de agua de hasta 3 o 4 veces su peso, con un pH ligeramente ácido que va de 6.3 a 6.5. Su densidad aparente de 200 kg/m3.
  8. Lana de roca: es un material obtenido a partir de la fundición industrial a más de 1600 ºC de una mezcla de rocas basálticas, calcáreas y carbón de coque, en cuya composición química está presente el sílice y óxidos de aluminio, calcio, magnesio, hierro, etc. Considerado como un sustrato inerte, con una C.I.C. casi nula y un pH ligeramente alcalino.
  9. Perlita: material logrado por medio del tratamiento térmico de una roca silícea volcánica del grupo de las riolitas. Las puedes encontrar como partículas blancas cuyas dimensiones varían entre 1.5 y 6 mm, con una densidad baja.
  10. Vermiculita: material conseguido por la exfoliación de un tipo de micas sometido a temperaturas superiores a los 800 ºC. Presenta una densidad aparente entre 90 a 140 kg/m3, con escamas de 5-10 mm. Alta capacidad de retención de agua.
  11. Arcilla expandida: gracias al tratamiento de nódulos arcillosos a más de 100 ºC, se forman unas bolas de corteza dura con un diámetro entre 2 y 10 mm. Tiene una baja capacidad de retención de agua y una C.I.C. casi nula.
  12. Poliestireno expandido: plástico troceado en flóculos de 4-12 mm, de color blanco. Densidad muy baja y con poca capacidad de retención de agua. Su pH es ligeramente superior a 6.

Ya sabes, la elección de un sustrato u otro lleva implícito un analisis a corto y largo plazo. Recuerda tener presente la adaptación de los requerimientos de tu cultivo a cada uno de ellos.

Y por otra parte un correcto tipo de sustrato te permitirá lograr mejores resultados en el desarrollo de las plantas y aplicar un sistema sustentable para la reutilización futura del mismo en otros cultivos.

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