La cosecha de aceituna de este año 2024 se perfila con expectativas prometedoras, aunque todavía quedan muchas incógnitas por resolver
Según informa el Consejo Regulador de la D.O.P. Aceite Sierra de Cazorla, la producción de aceitunas podría superar los 220 millones de kilos, lo que representa un aumento significativo en comparación con los 67 millones de kilos del año pasado. Sin embargo, la producción todavía está sujeta a varios factores que podrían influir en el resultado final.
Una buena señal: aumento en el número de frutos por brote
Uno de los indicadores más alentadores para esta campaña de 2024 es el notable incremento en el número de frutos por brote, que ha pasado de una media de 0.65 el año pasado a 4.05 este año.
Este aumento sugiere un potencial de cosecha para 2024 que sea media-alta si las condiciones se mantienen favorables.
En comparación con los años anteriores de sequía, donde la producción media oscilaba entre 180 y 190 millones de kilos, el pronóstico actual es un claro indicativo de recuperación.
¿Qué factores pueden afectar a la cosecha de aceituna?
A pesar del buen pronóstico inicial, existen varias incertidumbres que podrían afectar la cantidad y calidad de la cosecha:
- Desarrollo del fruto: Algunas parcelas han mostrado frutos que no se están desarrollando adecuadamente, lo que podría afectar el peso medio de las aceitunas. Mientras que una aceituna bien desarrollada puede pesar alrededor de 35 gramos, una que no se ha desarrollado bien apenas podría alcanzar los 2 gramos.
- Condiciones climáticas: Las lluvias que puedan ocurrir en los próximos meses serán cruciales. Lluvias tempranas podrían favorecer un buen desarrollo del fruto y aumentar las expectativas de cosecha, mientras que la falta de agua podría reducir significativamente los rendimientos.
- Lipogénesis: Otro aspecto crucial es el proceso de lipogénesis, que determinará la cantidad de aceite que se producirá en los frutos. Este proceso depende en gran medida de las condiciones de crecimiento y la disponibilidad de nutrientes y agua.
¿Qué podemos hacer ahora para potenciar los rendimientos?
Durante este período crítico, los agricultores están enfocados en minimizar las pérdidas de humedad en las plantas. Es el momento adecuado para eliminar chupones y varetas que no contribuyen al desarrollo productivo del olivo, asegurando que los recursos se concentren en las partes más productivas de la planta.
Además, los análisis foliares son esenciales para evaluar el estado nutricional del olivo. Y es que gracias a los análisis foliares se contribuye a determinar las necesidades de nutrientes que aseguran un buen desarrollo vegetativo y un óptimo crecimiento del fruto.
La aplicación de potasa en verano es otro de los factores que ayudan al crecimiento del fruto. De hecho, la potasa aplicada por vía foliar es uno de los trucos habituales para conseguir una buena cosecha de aceituna. La potasa líquida, como el producto Sembralia K22, es un buen aliado para los productores de aceituna, que buscan tener una cosecha excepcional de olivo en 2024.
Buenas perspectivas para la cosecha de aceituna 2024
A pesar de los desafíos, la expectativa para la cosecha de aceituna de este año 2024 es optimista. El incremento en el número de frutos por brote sugiere un potencial de cosecha que podría superar los niveles anteriores a la sequía. Sin embargo, el éxito final dependerá de factores climáticos y del manejo adecuado de los cultivos en los próximos meses.
Los agricultores y productores deben mantenerse vigilantes y adaptarse a las condiciones cambiantes para maximizar tanto la calidad como la cantidad de la cosecha de aceitunas en esta temporada.
Es por eso que en el caso del cultivo de olivos, es fundamental la vigilancia constante y el manejo adaptativo en el sector agrícola, con técnicas agrícolas sostenibles y el monitoreo del clima para asegurar cosechas exitosas de aceituna, año tras año.